Viviendas de alquiler social y un jardín Entremutilvas, Navarra, de Taller básico de arquitectura + MRM arquitectos

Taller básico de arquitectura, + MRM arquitectos

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En esta propuesta de viviendas de carácter social que Taller básico de arquitectura y MRM arquitectos han proyectado cerca de Pamplona, han llevado hasta el límite calidad constructiva y principios de sostenibilidad para dar forma a un edificio que, busca mejorar las vidas de sus residentes y de hacer una mejor ciudad.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Las viviendas de Entremutilvas en Pamplona de los equipos Taller Básico de Arquitectura y MRM Arquitectos son fruto de un concurso organizado por Nasuvinsa, la empresa pública de suelo de Navarra. Algunos de los miembros de los equipos son profesores en la Escuela de Arquitectura de Pamplona, donde se conocen y comparten planteamientos que se extienden en esta colaboración profesional que surgió en un momento en el que el Colegio de Arquitectos Vasco Navarro logró que se replanteara el concurso con garantías de calidad. Juntos se presentaron a dos parcelas, que ganaron. La primera, Entremutilvas, ha estado dirigida por Taller Básico de arquitectura; la segunda, Ripagaina, actualmente en construcción, está liderada por MRM Arquitectos. El lograr que el concurso fuera un concurso de ideas con jurado, que en este caso estuvo formado por Elisa Valero y Jesús Aparicio, fue determinante para sacar adelante estos proyectos de viviendas que ahora se muestran como ejemplar.

Plano de situación. Ver PDF

El texto que a continuación aparece en azul procede de una conversación en torno al proyecto, entre Javier Pérez Herreras y Edurne Pérez Díaz de Arcaya, de Taller básico de arquitectura junto con Miguel Alonso Flamarique de MRM arquitectos, con Berta Blasco y JM. Marzo de Tectónica.

Comenzamos la conversación hablando del paso del concurso al desarrollo del proyecto.

 Javier Pérez Herreras: "Cuando la administración convoca a este tipo de jurados, suele sentirse algo abrumada. Confía en su criterio, pero a menudo se encuentra con propuestas que difieren de sus expectativas iniciales. En estos casos, la administración espera que el desarrollo del proyecto se alinee con los parámetros que le resultan más cómodos. Sin embargo, en esta ocasión, éramos dos estudios con una visión clara y una gran ilusión, lo que nos permitió llevar a cabo un proceso de perseverante convencimiento. Fue una especie de lucha, donde nuestro objetivo era lograr la mejor arquitectura posible. Finalmente, la administración, a pesar de las discrepancias iniciales, reconoció la calidad del proyecto. Como anécdota, y sin ánimo de presumir, la ministra de Vivienda visitó recientemente dos bloques de viviendas promovidos por Nasuvinsa. Uno de ellos era Ripagaina, que también ganamos en colaboración y que actualmente está en construcción. Su primera pregunta fue si se trataba de viviendas de protección oficial, mostrando su sorpresa ante la propuesta, tanto en su forma como en su relación con la ciudad y su planteamiento constructivo. Esto nos lleva a cuestionar cómo es posible obtener resultados tan distintos con la misma normativa y presupuesto. La respuesta radica en la dedicación, el interés y la firme voluntad de construir ciudad, en lugar de crear esos páramos de edificios sin vida donde la gente simplemente se refugia."

Planta baja. nivel cubierta ajardinada de lavanda sobre aparcamiento. Ver PDF

Miguel Alonso Flamarique: La bondad de estos concursos, desde el punto de vista del colectivo de arquitectos, es que, más allá de ofrecer vivienda pública de calidad, con el sello certificado que se exija, permite ahondar en las posibilidades que puede dar un programa tan consolidado, contrastado y conocido por todo el mundo, como la vivienda. Constatar que se puedan hacer pequeños aportes en un producto –que es como trata el mercado hoy en día a la vivienda– que muestren lo que es habitar una arquitectura. En este sentido, la administración puede ser un referente en la búsqueda de mejores maneras de vivir.

 En general, todos los promotores son conservadores, en el sentido de que es un producto, –y utilizo esas palabras aposta– caro y complejo, y prefieren no arriesgarse. Si embargo se pueden hacer cosas, que son las que ven y valoran los jurados cualificados, que permiten ofrecer otras maneras de habitar; y luego, que la gente vea, conozca y opine.

Fotografía: Pedro Pegenaute

JPH: "También le daría la vuelta al argumento. Siempre le echamos la culpa al promotor o a la administración, pero los arquitectos también tenemos culpa. ¿En cuántas de esas arquitecturas domésticas que he llamado ‘sin vida’ se ha detenido el arquitecto a pensar, primero, qué modelo doméstico ambiciona nuestra sociedad; segundo, qué relación tenemos con la ciudad que estamos construyendo, y tercero, ¿cuáles son los sistemas constructivos más coherentes?"

Es fundamental parar a pensar y cuestionarse las cosas. Y nosotros los arquitectos, a veces caemos en lo cotidiano, en lo repetitivo, y la ciudad se completa en una especie de anonimato continuo de una arquitectura que alguien la tiene que cambiar, alguien la tiene que remover. Y ese es el papel de la administración pública. Al promotor no se le puede pedir esto. Y esos modelos de concursos con ese nivel de jurados son los que, por lo menos en Navarra, ha hecho que en un quinquenio se hayan construido una decena de estupendos proyectos domésticos.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Planta P-1 Aparcamiento. Ver PDF

MAF: Pero, incluso después de las experiencias que hemos tenido nosotros con Nasuvinsa, de lo que más se ha hablado es quizás en cuestiones más objetivas, de marcas comerciales, de sellos, de eficiencia… Discursos que siempre han estado presentes en la arquitectura, pero que no han hecho la arquitectura. Se habla de vivienda social, pero se habla como de bulto, de números… tantas viviendas…, pero pocos adjetivos más se añaden a esos titulares de prensa. Si vamos a hablar de vivienda social, porque es una emergencia, hay más cosas que plantearse además de la cantidad.

 Algo atisbamos con la pandemia; acordaros que se decía cómo había sido el padecer muchas malas viviendas. Y para ofrecer otros formatos es importante que haya unas directrices más consensuadas o de largo recorrido que sienten las bases de unas propuestas que transformen en alguna manera el mercado. Que se contraste la política de vivienda de las últimas promociones, de los últimos 10 años, por ejemplo, y que de ese estudio surjan cambios, como podría ser de habitabilidad o de la normativa urbanística, porque se constata que ha acabado restringiendo todo muchísimo y no hay lugar para hacer propuesta de ciudad. La constitución defiende el derecho de una vivienda digna, pero centrémonos en qué es digno.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Alzados y secciones. Ver PDF

T.: En el propio título de la propuesta ya había una intención de ofrecer algo más: «Viviendas y un jardín».

 JPH: Lo que el título tiene es la provocación de decir que no solo se hacen viviendas. 39 viviendas. Nos daba un poco de reparo para el que va a vivir en esas viviendas, que parece que vive una especie de cajón de buzones. «Me ha tocado el 32». Yo creo que lo que estamos intentando contar es que hay una necesidad de hacer viviendas, eso es evidente, pero la necesidad de hacer viviendas implica la necesidad de hacer ciudad, y esa vivienda anónima está haciendo una ciudad anónima. Hay un tema importante que me gusta plantear: estas viviendas ¿por qué están en Pamplona y no están en Torrelodones? Porque se trata de construir lugares. No solo se vive dentro, también se vive fuera. Esto lo hemos aprendido en la pandemia. La normativa es restrictiva, pero le supimos dar la vuelta porque el jardín era el acceso a los propios garajes. Allí era donde se supone que debía ir la rampa Y lo que hicimos fue, en el cambio de cota, construir un basamento para acceder por uno de los lados y construir ese plano, duro, que revestimos con un jardín de lavanda para que sea el paso intermedio a toda la montaña que tienes delante. Hay una necesidad o hay una ambición de ir más allá de los límites de la edificación para hacer una ciudad mejor. Dar unas buenas viviendas, das un buen lugar y ayudar a que la ciudad sea un poquito mejor.

Fotografía: Pedro Pegenaute

T.: ¿Y qué logros destacaríais del proyecto en esa búsqueda de hacer ciudad?

JPH: Cada proyecto tiene sus descubrimientos. Está el jardín, que hemos comentado, y el pliegue, la concavidad abierta a las montañas, esa gran varanda que se abre y a la que todos los vecinos se asoman juntos.

Fotografía: Pedro Pegenaute.

Planta tipo. Ver PDF

T.: Y a nivel ya de solución estructural y constructiva, habéis resuelto el edificio con una suma de soluciones, ¿Cómo fue la génesis de toda esa solución constructiva completa?

 Edurne Pérez Diaz de Arcaya: Nasuvinsa, en este caso, perseguía el sello Passivhaus. Nosotros no somos partidarios de la exigencia de un sello, preferimos entender qué planteamiento quieren que resolvamos, y proponer nuestra mejor solución. Y, aunque, efectivamente, las viviendas son certificadas Passivhaus, queríamos aportar algo más en esa idea de sostenibilidad y muy ligado, como decía Javier, al lugar en el que está. Es un edificio límite con la ciudad, que viene de un urbanismo muy regular, y de repente se abre a la montaña, a un monte que es muy conocido, la Higa de Monreal, y responde al lugar en el que está con esa estructura mirando a la naturaleza, y mirando también a su entorno productivo. Navarra está haciendo una apuesta por los bosques y la producción de madera como elemento constructivo, y al utilizar la madera como solución constructiva, nos abrirnos y relacionamos con el bosque. Propusimos una relectura de las exigencias de Nasuvinsa.

Fotografía: Pedro Pegenaute. Para conseguir abrir las viviendas hacia el paisaje y alcanzar un óptimo nivel de eficiencia energética se colocaron carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico WICLINE 75 TOP de hoja oculta y aluminio reciclado post consumo Hydro CIRCAL 75R de WICONA, y vidrios triples bajo emisivos.

JPH: Hay algo que es muy importante, que es la identidad. Nos importa mucho que las viviendas tengan identidad, que sepan pertenecer a ese lugar. No habíamos hecho nunca un proyecto en madera –aunque MRM sí–, pero ese proyecto salió que tenía que ser en madera. En la diferencia de cota aparece la posibilidad de un basamento de hormigón, que deja un gran vacío en torno al que la estructura se eleva y busca el lado soleado, el césped, las montañas y la naturaleza; es descubrir que hay una especie de gran anatomía que queda abierta. Y está la escala, que es muy importante, son cinco alturas, y la madera aporta amabilidad. Es una operación lógica en la que se van sumando datos. Esa lógica también se extendía al proceso constructivo. Buscamos un proceso de industrialización, que explicase que también hay procesos constructivos detrás de estos proyectos, que no son simplemente elegir una fachada, sino que el arquitecto piensa en cosas esenciales como son elegir la estructura que responda a la arquitectura que propone el lugar.

Sección constructiva. Ver PDF

MAF: Y con esa voluntad de hacer una ciudad más amable, el mundo interior de esa comunidad se vuelca hacia el entorno urbano inmediato, en el que la madera aporta mucho, da calidad a la ciudad. La madera es un material interior-exterior que desvela cómo es su condición estructural y, junto a la transparencia del proyecto y las referencias visuales que aportan las persianas, el edificio se ofrece al exterior, más allá de la propia comunidad.

Fotografía: Pedro Pegenaute.

T.: Y es interesante las dos caras que ofrece: la que se abre de forma generosa hacia el interior, y luego, la más urbana con ese acabado de madera oscura termotratada ¿Teníais clara esa imagen desde el principio?

JPH: La envolvente estaba ya definida en los renders del proyecto. Las dos fachadas hablan mucho de la forma de vivir. La comunidad se abre al jardín, donde la gente se reúne, sale a los balcones… Y la otra fachada es más seria, a norte, es donde se guarda una cierta intimidad. Y eso lo intenta coordinar la vivienda con sus orientaciones y con su geometría. El esquema de las viviendas es muy sencillo. Son viviendas cruzadas en las que el balcón corrido, común, enriquece el mundo de lo público; no es tu balcón, es el balcón de todos. Y además se pliega; hace que los vecinos se miren, pero también hay momentos en los que se necesita silencio, tranquilidad, intimidad y se ofrece esa alternativa.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Fotografía: Taller básico de arquitectura. La cubierta se resolvió con teja cerámica La Escandella colocada sobre rastreles para permitir la ventilación bajo teja.

Detalle cubierta cerámica y fachada de madera termotratada. Ver PDF

Fotografía: Pedro Pegenaute

T.: ¿Y sabéis cómo ha sido la acogida de estas particularidades por los primeros inquilinos?

EPDA: Muy bien. Hay un dato que es importante y es que son las viviendas que menos incidencias reportan de las últimas que ha sacado al mercado Nasuvinsa, lo que les ha sorprendido, porque son viviendas de alquiler social, con un planteamiento diferente, con el reparo que les daba la madera vista, las persianas alicantinas... La gente está haciendo comunidad, porque, además tiene la peculiaridad de que las escaleras no son protegidas, porque nos lo permitía la altura, y se hace mucha vida en ellas. Queremos pensar que la gente que recibe una vivienda diferente o más amable, la cuida también de otra manera.

Fotografía: Pedro Pegenaute

JPH: No son viviendas que transmitan que se está resolviendo una emergencia, sino que se ofrece un hogar con calidad, que comienza ya en el garaje que es como un gran salón común, con una escala importante, iluminación y ventilación natural que ofrece, desde la llegada, una cierta condición de pertenencia.

T.: Es cierto que el garaje pierde el carácter de sótano donde está el coche; parece más un pórtico de acceso.

JPH: Normalmente, enseñamos el edificio empezando por los garajes. Porque es importante pararse a pensar qué es un garaje, o cómo es un espacio de comunicación vertical, qué es de verdad un espacio público, cómo recoge la orientación la luz de la mañana…, y reconsiderarlo de nuevo en el siguiente proyecto de viviendas. Si se cuidan estas cosas, cualquier vivienda se convierte en una buena vivienda, que al final es la obligación que tenemos los arquitectos. Se debe volver a mirar la vivienda, pero no solo en términos de cantidad, como decía Miguel, sino para ofrecer calidad para quien lo habita.

Fotografía: Taller básico de arquitectura

T.: El basamento y ese acceso al garaje resuelve muy bien el encuentro del edifico con el terreno, que Oíza siempre comentaba que era la parte más difícil de resolver.

JPH: De nuevo se buscaba que ese encuentro fuera lo más amable posible para la ciudad. Incluso el apoyo de las vigas de madera sobre este basamento de hormigón se hace con unas mínimas pletinas, que hablan de una estructura de madera que pesa menos.

MAF: Además, el garaje, es un espacio del que no se espera nada, pero, por ende, puede ser muchísimas cosas. Es resultado, también, de esa reflexión de qué se puede hacer con un programa tan aparentemente cerrado como es el de vivienda, que se ha visto en el estudio de las cajas de escalera, de las zonas comunes, en la decisión de forzar una orientación de convivencia… El garaje es otra pequeña aportación a esa manera de convivir diferente.

Fotografía: Pedro Pegenaute. Como elemento de protección y control solar se sitúan delante de los ventanales unas persianas de madera de pino que quedan apoyadas sobre la barandilla de las terrazas. (Modelo Alicantina Ideal color Nogal de Saxun)

T.: Al final, se avanza con propuestas que vayan un poco más allá, porque de este proyecto se pueden sacar muchas enseñanzas, constructivas y del propio planteamiento del proyecto.

JPH: Para nosotros lo más bonito es cuando pasamos por ahí y vemos que la gente ‘vive’, que sale con sus sillas a los balcones, y en la planta de basamento, el balcón se hace mucho más ancho; es una especie de gran vestíbulo en el que se encuentran. Y seguramente por todo eso, respetan la construcción y la estructura. Algunos están colocando mallas en los balcones y han buscado que entone con el edificio. Voy a tocar madera, pero el muro de hormigón aún no tiene una pintada y lleva ya dos años hecho.

Fotografía: Pedro Pegenaute

T.: Aparte, hay algo de tradición en cómo se vive en estas viviendas, con la persiana alicantina o las zonas de estar común, que hacen que sea fácil asimilarlas y hacerlas algo propio.

MAF: Este tipo de arquitectura también creo que ayuda a la identidad de las personas. Es decir, no eres alguien anónimo en una construcción que te supera, te cambia la escala, te reduce. En estas viviendas, es inevitable conocerse, estar juntos. Las escaleras, que son de un solo tramo, tienen la misma altura que las viviendas y acaban siendo como una habitación más de la propia casa. Todos esos pequeños detalles dan dignidad a la persona. Al final, de lo que estamos hablando es de lograr una buena casa, un hogar digno.

Detalles constructivos de los capiteles de hormigón del aparcamiento. Ejecución y armado.

Sección constructiva general con fachada acristalada y fachada de madera termotratada. Detalles constructivos. Leyendas con materiales y fabricantes.

Estructura de madera laminada y acero. Detalles de uniones. Cartelas y fijaciones.

Ficha técnica

Autoría: Taller básico de arquitectura / + MRM arquitectos

Localización: Plaza Pagadi, Aranguren. Navarra

Colaboradores: / Integrantes de los Equipos autores; Taller Básico de Arquitectura: Javier Pérez Herreras, Javier Quintana de Uña, Edurne Pérez Díaz de Arcaya; MRM arquitectos: Roberto Erviti MAchain, Miguel Alonso Flamarique, Mamen Escorihuela Vitales Unai Armendáriz Vidaurre

Fotografías: Pedro Pegenaute

Empresa constructora: Construcciones Erro y Eugui

Empresas destacadas:


Editado por:

Tectónica

Publicado: Mar 17, 2025

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