Intervención en Viña Meín por MOL Arquitectura

SAVIA®

Para conocer y entender bien esta obra de rehabilitación e intervención en Viña Meín hay que tener en cuenta determinantes personales de cercanía con el lugar, el edificio y su autor; geográficos debida a la situación del edificio en un municipio con una climatología extrema que llega a sufrir oscilaciones en el mismo día de 30º, y la demanda del cliente de realizar una obra de kilómetro 0 en la que la sostenibilidad marcará todas las decisiones.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Estas tres circunstancias, unas autoimpuestas y otras externas, llevaron al equipo de Mol Arquitectura a, en primer lugar, llevar un trabajo de máximo respecto por la obra ya existente, la adaptación de la bodega de Viña Meín para explotación de turismo rural realizada por el arquitecto Fernando Blanco Guerra en los años noventa, fragmentada en tres volúmenes de carácter y morfología muy diferentes, con la reutilización y reciclado de elementos y materiales siempre que fuera posible, la incorporación de la madera local como solución estructural en la rehabilitación más significativa, que fundamentalmente ha sido pino de Galicia y castaño gallego proporcionado por Savia y elementos de CLT también de pino gallego producidos por Xilonor, productor que cuenta con trazabilidad contrastada por la herramienta FORTRA –Forestal Trazabilidad–, e incorporación de sistemas activos y pasivos para la máxima eficiencia de la renovada instalación vinícola.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Mol Arquitectura describen en la memoria del proyecto este trabajo cuyo laborioso desarrollo comentan en la conversación mantenida entre Juanjo Otero y Cecilia Muiños, dos de los componentes del estudio que completa Luis Ángel López, con José María Marzo y Berta Blasco del equipo de Tectónica (texto en azul).

Antecedentes de Viña Meín

Viña Meín fue en su origen un conjunto de pequeñas casas, montes y viñedos que conformaban el casal de Meín. Se conocía como “Casa Labora” y siempre fue un reconocido lugar de producción de uva desde la Edad Media.

La finca y su entorno es historia viva del Ribeiro. Los montes que rodean a Viña Meín fueron antiguos viñedos, hoy abandonados, en los que aún se conservan algunos de los muros que delimitaban sus parcelas. Incluso siguen existiendo varios lagares, en ruinas, a pocos metros de la bodega.

Meín figura en los libros de historia de Galicia como uno de los primeros asentamientos de población más cercanos al legendario monasterio cisterciense de San Clodio, epicentro del desarrollo de la viticultura en el Ribeiro.

Ya en el año 1158, el abad del monasterio recogió en su testamento la labor de plantación de viñas y menciona a Meín como un lugar privilegiado de producción. También en el padrón de San Clodio de 1580, importante documento para conocer la estructura socio-económica de la época, se nombra a Meín como un reconocido núcleo de población.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Una gran piedra granítica adosada a la casa es el símbolo de la bodega. Fundada en 1988, casa, bodega, socalcos y muros de Finca Meín conforman un paraje y patrimonio vitícola singular. Biodiversidad, autenticidad y riqueza de variedades locales son el mayor tesoro de su herencia patrimonial.

Fotografía: estado original / AOC Ingeniería.

Proyecto de reforma de la bodega de Viña Meín

En el planteamiento de este trabajo hay matices emocionales que han tenido importancia. En la zona de Viña Mein, mi abuelo (Juanjo) había sido jornalero allí dando el sulfato, y yo, de pequeño, también jugaba en ese entorno y, después, también hay una vinculación con el arquitecto original, Fernando Blanco Guerra, que fue nuestro profesor en la universidad y además somos vecinos.

Planta general. Planta de cubiertas.

El proyecto se plantea en tres fases, la primera ya finalizada que es la que se analiza, ha sido la de adecuación de la bodega de fermentación y oficinas, la urbanización y el edificio de instalaciones; una segunda fase en la que se intervendrá el edificio de logística, un edificio de hormigón, que se centra en la mejora de la envolvente térmica con acabado de cubierta vegetal y la intervención interior porque presenta bastantes patologías; y una tercera fase, en la que la vivienda de turismo rural se reformará para convertirla en zona social de la bodega.

La galería pertenece a la vivienda de turismo rural que se reformará en una fase próxima como zona social de la Bodega. Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Viña Meín era una bodega familiar que adquirió el grupo Pago de Carraovejas, una empresa que tiene una fundación, Cultura Líquida, que protege el patrimonio no construido relacionado con la viticultura y apuesta, como un valor fundamental, por la sostenibilidad.

Nuestra participación en Villa Meín se inicia por un encargo para sustituir unas carpinterías de la vivienda de turismo rural. Y después propusieron actualizar las instalaciones, siempre bajo la exigencia de la máxima sostenibilidad. Se incorporó geotermia, de hecho, creemos que, hasta este momento, en Galicia, no hay ninguna bodega que utilice la geotérmica con recuperadoras de calor, tanto para el control de fermentación, como para la climatización con fancoils y suelo radiante, todo gestionado por un sistema domótico que controla las temperaturas de todos los depósitos e incluso cuando se da un nivel elevado de CO2, activar un comportamiento de free-cooling a través de las rejillas.

Y salvo algunos elementos que por cuestiones patrimoniales no son viables, como por ejemplo introducir captadores fotovoltaicos, el resto de las actuaciones para minimizar el impacto medioambiental y para conseguir una edificación sostenible sí son el punto de partida del proyecto.

Proyecto original. Arquitecto: Fernando Blanco Guerra.

Sección antes de la intervención con el forjado añadido.

Y en estas intervenciones, lo que mantuvimos en todo momento fue un gran respeto por el proyecto original de Fernando Blanco Guerra. De hecho, había muchos añadidos y elementos postizos, que se ven en las fotografías del estado previo, que habían mutilado el concepto original, que recuperamos, como la pasarela de la cúpula del espacio principal o la relación entre los dos muros curvos.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Fotografía estado previo. MOL Arquitectura.

Una idea que quisimos mantener en la intervención, y que casi era una obsesión, fue la de resolver toda la intervención con el menor número de acabados que, salvo alguna excepción por exigencia de la propiedad, eran la piedra, el cobre y la madera. Con esos elementos tenemos que resolver una intervención que unifique todo el lenguaje de Viña Meín.

El proyecto de reforma de la bodega se ha centrado en tres áreas de actuación, como son el edificio dedicado a la producción y oficinas, la urbanización exterior y el módulo de instalaciones.

Bodega de producción

A la hora de realizar la adecuación, y por necesidades programáticas, se sustituyen todas las instalaciones obsoletas, así como los revestimientos horizontales y verticales. Se habilita el área techada sobre la zona de prensas como oficinas, aseos, y zona de oficio.

En el espacio de la planta primera, se reforman las dependencias para convertirlas en sala de catas y de reuniones.

Además de la reforma del ámbito dedicado a prensas, se sustituye solera y forjado superior, incorporando un área de laboratorio soterrado vinculado a la zona de producción y en el área en el que se ubicaban las escaleras que comunicaban la plataforma exterior del área de producción, con la rampa de acceso a zona de prensas.

Planta semisótano.

Planta baja.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Con respecto a la zona de depósitos situada en el prisma de granito, se recupera la doble altura original, y con ello, la visión del penedo desde las pasarelas que conectan perimetralmente la zona social de la bodega con la sala de catas, tal como se concibió en el proyecto primigenio Fernando Blanco Guerra.



Planta primera. Sala de catas.

Estructura con CLT de madera de pino de Galicia

En la zona de depósitos necesitábamos ganar 10 cm para el funcionamiento de la maquinaria, en este caso de las prensas, y cubrir luces importantes. Hubo que eliminar un forjado de losa de hormigón, y se planteó resolverlo con una estructura en madera, pero que no descolgase, y por esta razón se definieron las vigas peraltadas de CLT que suben hacia la zona de cubierta de terraza perimetral y oficinas y quedan absorbidas en el espesor del forjado, más las capas de suelo radiante y terminación del pavimento. Es la primera bodega que se hace con pino de Galicia CLT producido por Xilonor. Y enlazando con su historia, en 1998, había sido la primera bodega que había utilizado madera laminada de fabricación local. Fue muy importante en su momento por la geometría compleja de la estructura de la bóveda, que resolvió Laminor de Carballiño.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Entonces se utilizó pino silvestre de importación porque la madera de pino de Galicia no estaba certificada para emplearla en estructuras.

El tiempo de ejecución también ha sido un factor clave en esta obra. Para ejecutar las obras en Viña Meín tenemos desde que se embotella el vino hasta la vendimia; esto es, desde julio hasta septiembre. Un tiempo muy corto y el gran acierto que tuvimos fue optar por un sistema industrializado, como es el CLT. A pesar de sufrir una pandemia, y una huelga de transporte, se han mantenido plazos. Y es más, la partida estructural, pese a los vaivenes del mercado, la guerra de Ucrania, no se incrementó.

Fotografía estado previo. MOL Arquitectura.

Fotografía estado previo. MOL Arquitectura.

Esta experiencia ha hecho que, a partir de esta obra, la mayor parte de las estructuras que estamos ejecutando son en CLT. Es un sistema que inicialmente tiene un sobrecoste respecto al hormigón, en torno a un 20% en una estructura tradicional, pero, después, el control de plazos y de costes sí lo hace muy interesante, aparte de su importancia en cuanto a la huella de carbono.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Sección constructiva. Ver PDF

Otro aspecto, interesante en cuanto al uso del CLT es a nivel de protección contra el fuego, en este caso el CLT con vigas peraltadas de 34 x 50 cm o los paneles de CLT de 34 cm de la zona de prensas, tiene un espesor que garantizan el comportamiento ante el fuego, así como una ausencia total de puentes térmicos y un muy buen funcionamiento a nivel de aislamiento térmico, por la propia conductividad de la madera.

En la bodega, por la inversión térmica o esas variaciones tan importantes de temperatura, se habían desarrollado bastantes patologías. Y, de nuevo, recurrimos al material que nos proporciona la obra: las vigas de la estructura original de la vivienda, que tenían casi 200 años y eran de roble gallego, las utilizamos para hacer el injerto de la viga de madera laminada que estaba apoyada sobre el penedo, la gran roca de granito que emerge en el interior. Cortamos las cabezas de las vigas laminadas originales, que tenían hongos de pudrición, las unimos con un refuerzo metálico, y con esas vigas de roble antiguo hicimos el apoyo, ahora ya colocando una membrana, en este caso, anti-termita y de compatibilidad de Rothoblaas.



Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Es un espacio complejo porque se deja visto el penedo, que es muy expresivo y característico de la zona, pero debe incorporar una ventilación eficiente por el tema del gas radón.

Madera termotratada

El uso de la madera termotratada responde a la necesidad de extremar la atención a las condiciones meteorológicas de dónde nos encontramos. Es importante situar Viña Meín porque está en lo que llaman la sartén del Ribeiro. En alguna fase de construcción de obra llegamos a tener 45 °C. Según la estación meteorológica que está a 3 km y lo midió, 44,7 °C. Pero también es una zona con mucha humedad en invierno por la presencia del río Avia, y también con muchas heladas. De hecho, algún día en obra hemos tenido variaciones de 30 °C. Variaciones que exigen mucho a los materiales. Es una buena forma de testar la madera de las fachadas, la madera termotratada de Thermopine.

Para la colocación de la madera termotratada hemos utilizado tres formatos. En las de interior, algunas van con una pieza intermedia de unión, otras, con una especie de machihembrado, pero en cambio las exteriores hemos optado por un sistema con grapa oculta, la utilizada en la solución de pavimento de Thermopine deck, para permitir su movimiento. Quedan unas entrecalles que se protegen con una lámina Rothoblaas porque hay bastante incidencia del viento en invierno.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

En el interior hemos utilizado el Thermopine para todas las mamparas y carpinterías interiores. El elemento que separa la zona de oficinas de la zona de fermentación está ejecutado con un entramado de madera de pino de Galicia, un tablero Vapourstop, un tablero Superpan Tech, y al interior y al exterior, un entablado de madera termotratada. Y no era un exceso porque hay bastante presencia de humedad en el interior y hay que tener en cuenta que es una bodega que funciona de producción ecológica, en la que se evita al máximo la utilización de productos químicos. Para no utilizar madera tratada en autoclave, optamos por la madera termotratada, que se trata con un procedimiento de calor controlado y vapor.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Trazabilidad de la madera con FORTRA

Y en relación a la madera termotratada, hoy en día puede incorporar una funcionalidad que para nosotros es importante porque nos interesa mucho transmitir a los clientes y usuarios de las obras la confianza en la sostenibilidad. Existe mucha mercadotecnia en la que se utiliza el apelativo de ecológico en materiales que realmente no lo son. Thermopine está disponible con la herramienta FORTRA, que a través de un código QR da toda la trazabilidad del elemento, desde donde fue cortada la madera hasta su tratamiento, y el cálculo exacto de la huella de carbono de ese producto.

Como la herramienta está basada en la tecnología blockchain, es algo inequívoco, a través de la que se puede responder con seguridad a una premisa del cliente que era la de realizar una intervención de kilómetro 0. Una silvicultura sostenible con sello FSC o PEFC en madera del centro de Europa neutraliza la huella de carbono, pero el transporte tiene un impacto muy negativo.

La paleta de maderas se redujo al castaño, que es la frondosa más habitual, y madera de pino de Galicia para los revestimientos y para la estructura de CLT.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

La madera de castaño, cortado en verde, la utilizamos en vigas y pilares y también en los pavimentos de madera interiores. Optamos por el castaño por darle continuidad y por trasladar esa nobleza que tiene. En la vivienda existente, había mobiliario que se había realizado en madera de castaño.

La madera también nos servía para hilvanar los distintos elementos, tanto de revestimientos como estructurales, y así se utiliza madera de pino termotratado, ranurado, en los pavimentos de exterior, frente a la de castaño para el interior como es en la pasarela que hemos recuperado en torno a la cúpula.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

A la madera se sumaron materiales lignocelulósicos como ciertos aislamientos de fibra de madera o paneles acústicos de corcho aglomerado en la sala de catas, un material que establece una conexión directa con el vino y la viticultura que también utilizamos porque nos gustaba la imagen que ofrece.

La cubierta de cobre

Hay soluciones que hemos incorporado que nacen de la experiencia. Nosotros hemos realizado bastantes trabajos periciales de edificaciones antiguas, hemos visto que las cubiertas de zinc y de cobre tenían muy buen comportamiento y, analizando la base, hemos comprobado que lo único que había era un entramado de pino bien ventilado, sin membranas ni hueveras. Entonces, para los elementos de la cubierta de cobre que hemos repuesto, o para el lucernario troncopiramidal, hemos ido a ese tipo de solución. Es decir, más tradicional y basada casi en carpintería y en ventilación natural con un aislamiento de fibra de madera, que en el empleo de soluciones más técnicas o actuales.

Mantener y destacar las cubiertas de cobre era importante porque definían mucho el proyecto original que así se realza y, por el contrario, las cubiertas del edificio de instalaciones y del de logística, para el que ya tenemos la licencia de obras, se plantean vegetales para favorecer su integración con el entorno.

Urbanización exterior

Las actuaciones en el exterior, se han centrado en la ejecución de la pavimentación en adoquinado de piedra morena, enlosado de piedra y en hormigón rallado, en el área de acceso a bodegas, y en el espacio situado entre bodega de logística y bodega de producción y el módulo de instalaciones.

 La actuación ha procurado en todo momento perfilar el proyecto previo, que la intervención casi pasara desapercibida y realzara los valores encontrados y, en ese sentido, creemos que la nueva urbanización enmarca y mejora la percepción de la obra original. La urbanización existente era muy básica, asfalto, hormigón impreso y tierra. Para la nueva pavimentación hemos utilizado enlosado de piedra en la zona del patio, que son piedras recuperadas que pavimentaban las calles de Vigo, que luego se trabajaron en obra con los canteros, y se combinó con adoquín que se colocó en las zonas que exigía más resistencia, por ejemplo al tráfico, en donde había asfalto, lo que aportaba también un mejor funcionamiento térmico, porque el asfalto es captador de calor.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Fotografía: MOL Arquitectura.

Y también, relacionado con la urbanización, hubo casi un trabajo de I+D en tema de tratamiento de aguas. Las aguas pluviales y de drenaje las recogemos en una balsa, pero hay un pequeño matiz en la zona de adoquinado, porque en la época de la vendimia ahí lavan las cajas en las que se trae la uva y esas aguas, en ese momento, no son limpias. Entonces, en determinados sumideros hicimos una red alternativa para ir a depuración con un baipás y unas cazoletas Inox, puestas en el sumidero. Es un mecanismo manual que hicimos con un artesano, una patilla en acero cortén que desvía el agua y en vez de ir a la recogida de pluviales va a la zona de depuración.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Y en un sentido más amplio de la propia urbanización, en el exterior se ha tenido que rehacer casi todos los socalcos que es como se denominan los muros exteriores de los bancales con mampostería de piedra, y uno de los elementos más característicos del viñedo de Ribeiro.

Módulo de instalaciones

Para adaptar todas las instalaciones técnicas, a las nuevas necesidades productivas de la bodega, se ejecuta un módulo técnico semisoterrado. Bajo el emparrado que minimiza el impacto del módulo de instalaciones, se incluye una pequeña cámara de uva. La estrategia de integración pasa por la unificación de la piel con portalones de bodega, y con la fachada de la zona de oficinas, optándose por un revestimiento de madera de Pino de Galicia termotratado. 

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Módulo de instalaciones. Planta soterrada.

La región de viñas de Ribeiro presenta una orografía de mucha pendiente caracterizada por los socalcos, y las cubiertas de las construcciones es muchas veces el elemento que más impacta, como una quinta fachada, que nosotros procuramos integrar incluso soterrando el edificio de instalaciones que también se envuelve en un emparrado que acentuará esa integración. El emparrado es una solución tradicional que aporta un control bioclimático natural de gran eficacia.

Alma Carraovejas y Fundación Cultura Líquida

Al igual que la filosofía de Alma Carraovejas (propietaria de Viña Meín), el proyecto se centra en crear experiencias inolvidables en torno al vino, como proyecto singular en busca de un propósito superior, con el compromiso de construir un legado único.

El reto de todo el grupo, es poder inspirarse, cada día, para desarrollar productos y servicios auténticos, apoyándose en una organización feliz y sostenible consigo misma y con su entorno, buscando la superación constante, para conseguir la máxima calidad mediante la innovación, obstinados en preservar la cultura propia de la organización y de las personas que la componen, como un patrimonio.

A través de la Fundación Cultura Líquida, Viña Mein refrenda el compromiso de la bodega con la tierra, la historia, el paisaje y las personas. Es un proyecto para transmitir el conocimiento de la cultura del vino entre generaciones poniendo en valor el patrimonio inmaterial de la memoria colectiva de la viticultura. Siempre con el compromiso con el desarrollo social, la creación de valor y desarrollo y excelencia operacional y de la mejora continua de sus procesos, productos y servicios.

Fotografía: Héctor Santos-Díez.

Este proyecto nos ha dado la oportunidad de desarrollar una propuesta que creemos muy interesante a nivel de construcciones industriales o vinculadas con la agricultura y ganadería, que necesitan un impulso para erradicar lo que en Galicia se conoce como el feísmo. Las soluciones con madera local o el estudio de cómo integrar en el paisaje esas construcciones, ofrecen muchos recursos que se han incorporado en Viña Meín en gran parte gracias a la propiedad que fomentó la ecología, el uso de sistemas constructivos kilómetro cero y sostenibles.

Y, por último, queremos destacar que ha sido una obra de contrastes, porque se ha acudido al trabajo de artesanos, como el de los canteros, tanto en el adoquinado como a la hora de rehacer los muros, o el hojalatero que ha definido los pliegues o detalles de cobre, pero, al mismo tiempo se han aplicado soluciones muy tecnificadas, como todas las instalaciones con una carga de programación muy importante o el empleo de robots en la demolición.

Ficha técnica Reforma de Viña Mein-Emilio Rojo

Arquitectos: MOL Arquitectura (Muiños+Otero+López Arquitectura)

Promotor: Viña Mein S.L. / Ubicación: Lugar de Mein, Leiro, Ourense S.L

Project Manager propiedad: Elena Arranz Vela / Wine Project Manager: Laura Montero Rodil

Arquitecto técnico propiedad Fernando Tamariz Sáenz

Topografía e ingeniería agrícola: AOC Ingeniería. Alberto Otero Carneiro

Ingeniería estructuras: MECANISMO

Ingeniería instalaciones: LKS INGENIERIA S.C

Director de ejecución: Luis Ángel López Gómez

Director de ejecución instalaciones: Diego Fernández Calviño

Directores de obra: Cecilia López Muiños y Juanjo Otero Vázquez

Constructora: Construcciones CRUZVAL S.L. / Arquitecto técnico Jefe de Obra: Jesús Gil González / Arquitecto Jefe de Obra: Jorge Gómez Muguruza

Carpintería: González Maderas Trado S.L. 

Fotógrafo: Héctor Santos-Díez

SOLUCIONES EN MADERA

SAVIA . Madera termotratada Thermopine en fachadas e interior y en pavimentos de exterior, ranurado antideslizante

XILONOR. Madera CLT

FINSA. Tablero superPan VapourStop y Tablero superPan Tech


Editado por:

Redacción .. Tectónica

Publicado: Jul 24, 2023

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