Edificio industrial adaptable y con criterios de economía circular de Picharchitects/Pich-Aguilera

Picharchitects/Pich-Aguilera

El Edificio Sócrates es fruto de la colaboración estrecha entre una promotora enfocada en el futuro, un constructor con un elevado nivel de responsabilidad medioambiental y un equipo de arquitectos reconocidos por su actitud abierta ante nuevas propuestas.

Fotografía: Aldo Amoretti

Modelo 3D - BIM. Detalles DWG descargables.

Modelo 3D - BIM. Dsign Cloud

A lo largo de la siguiente exposición se va a hablar de términos que produzcan suspicacia por lo mucho que se escuchan en foros, exposiciones comerciales..., como es el de economía cicular, coaching, industria 4.0 y sin embargo en el desarrollo de este particular edificio han sido una base seria de una apuesta por el futuro.

Todo comienza con la búsqueda por parte de GONSI, una promotora especializada en la construcción y alquiler de edificios industriales, de una parcela que permita un edificio de uso no definido, debido al convencimiento de que en el futuro todo va a ser más híbrido, lo que se ha denominado como industria 4.0.(1) El edificio debe poder adaptarse a los requerimientos futuros, debe ser multifuncional, versátil. De esto hace ya cuatro años, ahora este planteamiento ya no parece tan avanzado, pero su puesta en marcha sigue siendo hoy en día costosa.

Plano de situación

Fotografía: Aldo Amoretti

El primer escollo surge ante la dificultad de encontrar un municipio cuya ordenanzas PGM fueran flexibles y permitieran la coexistencia de un actividad industrial y de oficinas. El ubicarlo en Viladecans (Barcelona) fue porque era el único municipio que permitía esta tipología híbrida, dentro del área geográfica de actuación de la promotora.

Otra peculiaridad que define esta construcción es que la promotora no sólo construye sino que alquila el edificio, por lo cual su vida útil le importa. La elección de un constructor que crea en la necesidad de aplicar la economía circular en la construcción y, por lo tanto, controlar no sólo los procesos constructivos, sino los previos a la llegada del material a la obra, y la vida futura de los elementos que han formado parte de esa construcción, fue esencial. La elección de CONSTRUCÍA fue clave.

Estudio del impacto ambiental del edificio. Integración en proyecto BIM. Ver JPG

Para la integración entre estos tres protagonistas, promotora, constructor y arquitectos, fue esencial la utilización del proyecto BIM, un proyecto básico al que se pudieran sumar los industriales con sus propios objetos, sus soluciones, pero en el que el proyecto básico BIM era el vertebrador del sistema de fabricación y de muchas etapas futuras, controlando detalles y costes, conociendo el impacto ambiental de cada uno de sus componentes. Para lograr toda esta información la constructora desarrolló un completo trabajo de consultoría con cada uno de los proveedores y así poder definir esa economía circular. No es un trabajo sencillo porque exige saber detalles como de dónde proceden las gravas utilizadas en el hormigón, y si no son las adecuadas por proceder de lugares remotos, cambiar la producción. Sin embargo, y para sorpresa de los arquitectos, la profunda creencia de la constructora en el sistema convenció a empresas tan poco relacionadas con el concepto de la economía circular como la de los prefabricados de hormigón y lograron un ‘pasaporte cradle to lean’ para cada uno de los materiales y soluciones utilizados en la obra (un certificado del origen de cada uno de ellos y del final de su vida útil). El edificio, por lo tanto, se convierte en un banco de materiales que pueden utilizarse en el futuro en otros edificios o bien saber cuándo va a ser necesario reemplazarlos. De esta manera el edificio mantiene su valor más allá del día de la inauguración.

Componentes del cerramiento y estructura prefabricada. Vistas del Modelo BIM Tectónica. Detalles DWG descargables. Modelo 3D - BIM. Dsign Cloud

Muchos de los componentes de esta constructora singular son químicos y persiguen el objetivo ecologista de que los materiales sean nutrientes biológicos y vuelvan a formar parte de la naturaleza, pero en este edificio se ha determinado un nuevo concepto, el de 'nutriente técnico', por el que sus componentes siguen ofreciendo un servicio más allá de esta obra. Real o virtual, porque al haber un gemelo virtual en el proyecto BIM cualquiera de sus componentes puede ser remodelizado idéntico al definido en el original.

(1).      “La Industria 4.0 implica la promesa de una nueva revolución que combina técnicas avanzadas de producción y operaciones con tecnologías inteligentes que se integrarán en las organizaciones, las personas y los activos.” ¿Qué es la Industria 4.0? en www.deloitte.com

Texto extraído de una conversación de Felipe Pich-Aguilera y Teresa Batlle, principales arquitectos del estudio Pich Architects, con el equipo de Tectónica.

Fotografía: Aldo Amoretti

Edificio de usos mixtos

El proyecto “Sócrates” es un edificio de usos mixtos, situado en el Parque de Actividades de Viladecans.

El objetivo del proyecto era la construcción de un edificio que ofreciera espacios polivalentes de alquiler capaces de acoger los diferentes usos previstos en el planteamiento, enriquecidos por espacios comunes de acceso e interrelación, aparcamiento y servicios complementarios.

El proyecto define locales de alquiler, pendientes de acondicionar por los futuros usuarios, gestado desde una arquitectura no limitativa; una previsión de espacios flexibles y unos pasos de instalaciones que posibilitan las máximas conexiones interiores.

El edificio es una infraestructura capaz de acoger las actividades específicas de los inquilinos y serán estos los responsables de la adecuación necesaria para realizar la actividad.

El edificio parte de una matriz estructural de 10x10m, que define un volumen macizo en la planta baja y que se vacía parcialmente en las plantas superiores para crear espacios de acceso e interrelación exteriores. La planta subterránea, dedicada al aparcamiento, quedará cubierta en sus fachadas noreste y noroeste, donde el terreno circundante se modelará produciendo taludes verdes que harán una transición suave natural desde los jardines del interior de la isla hasta el aparcamiento.

Las dos plantas inferiores –baja y primera– cada una con acceso rodado, acogerán las actividades previsiblemente más pesadas, como el comercio y la restauración. Las dos plantas superiores, con un espacio exterior central, se dedicarán a usos de industria ligera y oficinas. Todos los espacios se disponen de manera que existen conexiones visuales y de recorrido entre ellas (mediante escaleras exteriores), así como vistas a los jardines interiores de la isla.

Planta primera

Planta segunda

La planta cubierta, parcialmente ajardinada, será accesible desde el núcleo vertical y se utilizará como espacio de descanso, reservando una parte para las instalaciones, con un cerramiento ligero.

El acceso principal del edificio se sitúa en la esquina oeste del edificio, captando los flujos de gente proveniente del núcleo de Viladecans. El exterior tiene una imagen unitaria hacia la autovía C-32, con un tratamiento de diferentes texturas y colores. Una doble fachada acabada con chapa metálica perforada evoca los patrones cromáticos del paisaje de los huertos de los alrededores.

La orientación sur (sureste) del edificio mira a las huertas, y también a la autovía. Tiene buen soleamiento pero mucho ruido y una vista preciosa. La fachada se hace compacta por el sonido que viene de la autopista y, es a la vez, un escaparate del edificio para los automovilistas. Filtro de protección solar, reproduce el color de las huertas que se ven en la lejanía. Fotografía: Aldo Amoretti

Economía circular

La obra del Edificio Sócrates se inscribe en las lógicas de la Economía circular, cuyo objetivo principal es reducir tanto el consumo de materiales y energía, como la producción de residuos, para poder cerrar los ciclos o flujos económicos y ecológicos de los recursos. En el momento del encargo del proyecto, el cliente, con una rica experiencia en la gestión de edificios de oficinas e industriales, nos transmitió un listado de requisitos dimensionales y funcionales que debía cumplir el edificio. Pero sobre todo, nos remarcó un requerimiento muy abstracto a la vez que ambicioso y estimulante: que la arquitectura no fuera limitante.

El edificio produce energía (sistema de geotermia y placas fotovoltaicas). El sobrante vuelve a la red general. El fluido refrigerante sí llega a cada módulo (bomba de calor), pero cada inquilino resuelve su propio aire acondicionado porque las necesidades y exigencias son muy diferentes según el uso que se vaya a dar (un almacén de libros siempre tendría unas necesidades diferentes a una oficina).

En otras palabras, nos estaban pidiendo diseñar un edificio resiliente, es decir, capaz de responder con naturalidad y eficiencia a futuras necesidades surgidas no solo de un conocido cambio climático, sino también de una realidad siempre cambiante en lo económico, social, tecnológico y cultural. Un equipamiento que pudiera además acompañar a las empresas que se implanten en su evolución y crecimiento a lo largo del tiempo. Consecuentemente, así se evitaría la obsolescencia del edificio y se alargaría su vida útil, reduciendo el impacto que supuso su construcción. El Edificio Sócrates se ha concebido como una infraestructura para las actividades productivas propias  de la Industria 4.0. La previsión de los aspectos expuestos a continuación permitirá aumentar sus prestaciones:

La cuadrícula 10 x 10 m –base geométrica– es síntesis de muchas cosas: consigue una buena disposición de plazas de aparcamiento, asegura la maniobrabilidad en las naves industriales, es una buena dimensión para la compartimentación espacial –facilita su uso– y se optimizan costes en la propia estructura (jácena coste óptimo).

Estructura prefabricada de hormigón con con la cimentación de micropilotes. Ver JPG.

Más que una estructura, una infraestructura

Tras analizar diferentes opciones concluimos que una matriz estructural de 10x10 m a base de pilares, jácenas y losas alveolares de hormigón industrializado, era la solución más indicada por resolver a un bajo coste la necesidad de disponer de unos módulos espaciales diáfanos de generosas dimensiones (100 m2), con un dimensionado capaz de soportar sobrecargas de uso de 1000 kg/m2 así como permitir la instalación de maquinaria y el tránsito.

Colocación de los muros prefabricados en planta semisótano como muros de contención.

Montaje de la escalera en el núcleo de comunicaciones

Las alturas libres de 4,75 m en las dos plantas inferiores y 3,55 m en las superiores, garantizaban poder albergar la gran cantidad de actividades previstas. La calidad de fabricación de los elementos industrializados de hormigón nos hace prever una larga vida útil de la estructura, calculando que esta podría acoger diversos y múltiples usos a lo largo del tiempo.

Estructura prefabricada de hormigón con los elementos que la integran: pilares, vigas, muros y losas alveolares. Ver JPG

Espacios rentables adaptables, con alto potencial de transformación

Para garantizar la divisibilidad de los espacios de cada nivel se prestó especial atención a los accesos, a la calidad ambiental (luz, vistas y ventilación natural) y a la dotación de servicios. El espacio para alquilar de cada nivel dispone de múltiples accesos a través de terrazas, plataformas y pasarelas exteriores. Con unas condiciones homogéneas de iluminación y ventilación naturales, así como el disfrute de vistas hacia el paisaje del entorno.

Fotografía: Aldo Amoretti

Por otra parte, en el perímetro exterior se ha previsto una fachada servidora que alimenta a cada módulo perimetral con los servicios básicos de agua, electricidad, calor-frío y extracción de aire, así como la previsión de espacios adicionales para otras instalaciones como maquinaria de laboratorios, refrigeración…

Disposición de los conductos de las instalaciones por fuera del cerramiento y protegidos por los perfiles de chapa perforada de colores. Ver JPG

Tras los perfiles de chapa perforada de colores se percibe sutilmente el trazado vertical de las canalizaciones de las instalaciones del edificio. Fotografía: Aldo Amoretti

Partiendo de una concepción de espacios versátiles, pensados para un uso híbrido de oficina-industria limpia, en los dos niveles inferiores se priorizan los usos de industria, almacén y comercio, con locales más grandes y acceso rodado desde plataformas de carga y descarga; mientras en los dos niveles superiores los locales están más enfocados a usos de pequeño taller y oficinas, con menor dimensión y vinculación a terrazas ajardinadas.

La fachada al norte (noroeste) tiene vistas más lejanas, a la montaña. Se protege del sol rasante. Es más descompuesta, forma terrazas y, permite, que el patio interior respire a través de ella. Fotografía: Aldo Amoretti

El objetivo es que el inquilino pueda disponer en un mismo edificio de todos aquellos espacios con sus respectivas dotaciones para el desempeño de su actividad: oficinas, talleres, laboratorios, almacenes, showrooms…

La polivalencia de los espacios exteriores de acceso y aparcamiento, aumentan el abanico de usos posibles que el edificio podrá albergar.

Racionalidad y economía constructiva

Una construcción basada en el ensamblaje de sistemas industrializados, aparte de las ventajas que suponen tanto en la construcción como en  la deconstrucción del edificio, también aporta valor durante la vida útil del mismo. Por una parte, los componentes prefabricados disponen de una calidad y durabilidad que permite prescindir de acabados adicionales. De este modo se produce un ahorro en el mantenimiento del inmueble.

Todo el edificio se construye en seco. El cerramiento exterior es un panel sándwich de aluminio microperforado que, a veces, se protege del sol con chapas perforadas de colores o lamas verticales, quedando visto en el resto de los casos.

A través de la industrialización y un control exhaustivo de la construcción hemos podido evaluar y reducir el impacto ambiental durante la construcción. Así entendemos el edificio resultante como un banco de materiales cuyo valor puede activarse gracias a la reutilización de sus sistemas constructivos en otros edificios o en el reciclaje de sus materiales. Además, facilita la sustitución de aquellos elementos que puedan quedar obsoletos.

Detalle de las carpinterías y paneles micronervados de aluminio. Fotografía (fragmento): Aldo Amoretti

Fotografía: Aldo Amoretti

Todos los materiales prescritos en el proyecto han sido evaluados en su impacto ambiental, a través de sus fabricantes y colocadores. El ensamblaje nos garantiza cero residuos en la obra, aunque este no es el único punto a tener en cuenta. También se ha analizado su capacidad de reutilización, reciclaje y de nutriente orgánico para poder devolverlo a la naturaleza.

Este detallado trabajo, exigido por la promotora y secundado por la constructora resultará en un “Pasaporte del edificio”. La promotora tendrá un detalle de todos los materiales y sistemas para poder ofrecer un hilo conductor al conjunto de su ciclo de vida, incluso de informar y solicitar al usuario una coherencia de reformas y renovación.

Si tenemos en cuenta que durante la fase de uso es donde se concentra el mayor impacto total del edificio (80% en lo económico y un 60% en lo ambiental) vale la pena seguir ahondando en como a través del proyecto podremos incidir en una reducción de esos impactos.


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Secciones constructivas con los perfiles de chapa perforada de colores. Detalles en DWG descargables del modelo 3D - BIM. Dsign Cloud

Fotografía (fragmento): Aldo Amoretti

Fotografía: Aldo Amoretti

Building Information Modeling (BIM). Metodología LEAN. Contrato IPD

Es imposible conseguir la productividad, eficiencia, calidad, control de impacto ambiental e incluso económico y social sin esta mirada global sobre el producto final, que es el edificio.

La posibilidad de interaccionar desde el anteproyecto con sus expectativas explícitas e implícitas del promotor, las posibilidades de la industria, los costes viables de ejecución y construcción evita ineficiencias, malentendidos y posibilita disminuir la desconfianza entre todos los actores que participamos en el desarrollo de un proyecto y de una obra.

El mercado ha empezado a impulsar herramientas y procedimientos que deberían facilitar esta interacción.

Fragmento de la axonometría de la propuesta: Disposición de las lamas verticales. Ver JPG

Distintas estrategias de protección solar, distintas soluciones: chapas perforadas y lamas verticales. Fotografía: Aldo Amoretti

Fotografía (fragmento): Aldo Amoretti

Fotografía: Aldo Amoretti

En el patio central se dispone una pérgola de 10 m Se utiliza el mismo material que en las fachadas, una chapa de onda profunda perforada, para dar sombra y para proteger de la lluvia, porque las perforaciones impiden, bajo una lluvia normal, que el agua entre. Las lamas de la pérgola: arcos tensados que se apoyan en los pilares. Un sistema de fabricación de precisión total. Fotografía: Aldo Amoretti

Fotografía: Aldo Amoretti

El modelo BIM permite una precisión del proyecto, si se implementa por parte de todos (arquitecto, ingeniero, arquitecto técnico, constructor, industrial y promotor). Los sistemas LEAN deberían permitir trabajar con libros abiertos y, por lo tanto, ajustar y evitar ineficiencias. El contrato IPD nos exige retos comunes.

El edificio Sócrates ha intentado trabajar con estos nuevos modelos. Las inercias y los términos de ejecución han dificultado este trabajo, pero la voluntad por parte de todos los principales agentes de poder trabajar de otra forma nos ha permitido aprender para seguir.

Texto: Picharchitects/Pich-Aguilera

Ficha técnica completa, con enlace a productos utilizados en el proyecto y similares.

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Ficha técnica

Autor: Picharchitects/Pich-Aguilera

Localización: Viladecans, Barcelona

Año: 2020

Colaboradores: Equipo de gerencia: GONSI Promotora y gestora Inmobiliaria –Imma Simó, Consejera Delegada; Sonia Suarez, Responsable financiera–; GRUPO CONSTRUCÍA –Arturo Fernandez, Director General, Ignasi Pellice, Director Ejecución Obra–; Picharchitects/Pich-Aguilera –Felipe Pich-Aguilera Baurier y Teresa Batlle, Arquitectos, Socios fundadores, Antonio Batlle, Arquitecto, Director de Proyecto LPD, Marc Bach, Ingeniero de Caminos–. Equipo de desarrollo de proyecto: Jordi Camps - Jordi París - Antonio Batlle – Angel Sendarrubias - Ana Gonzalez FOTÓGRAFO Aldo Amoretti

Fotografías: Aldo Amoretti


Editado por:

Tectónica

Publicado: Oct 28, 2020

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