Madrid Design Festival –MDF– ha dado comienzo para ofrecer a lo largo de un mes múltiples exposiciones, talleres y conferencias con el diseño como actividad referente y transformadora.
A través de la amplia programación que despliega MDF se puede conocer desde las últimas expresiones tecnológicas del diseño más avanzado a la revisión de técnicas artesanales, con interesantes investigaciones sobre qué aporta el diseño a la sociedad actual. Nos centramos en tres piezas que investigan sobre algo tan sencillo como es el hecho de sentarse.
El asiento es el elemento del mobiliario que ha evolucionado de manera más diversa e interesante. Debe prestar atención a un uso intenso en una sociedad sedentaria, lo que supone un estudio del cuerpo humano para resolver diseños ergonómicos. Desde el primer tronco o piedra que sirviera para sentarse hasta las complejas sillas de oficina actuales hay siglos de investigación que en las últimas décadas ha aportado avances importantes en cuanto a materiales y prestaciones, pero en ocasiones falta una mirada diferente que esté atenta a otros detalles también necesarios para lograr que el asiento cumpla su función. Nos detenemos en tres piezas que tienen esa mirada especial. Dos son de la arquitecta Izaskun Chinchilla y la tercera, de la diseñadora Inma Bermúdez.
Fotografía: Tectónica.
La sede de la Institución Libre de Enseñanza acoge la tercera edición de Fiesta Design, una celebración que reúne un selecto grupo de expresiones de diseño y en cuyo jardín encontramos dos grandes butacas de exterior realizadas por Izaskun Chinchilla.
El nombre de la butaca es Coral y su destino el Campo Santa Maria Formosa en Venecia durante la Bienal de Arquitectura de este año. Este encargo supone que esta pieza de mobiliario para exterior puede sufrir el acqua alta, es decir, quedar sumergida bajo el agua. Pero, además, debe cumplir con el objetivo de amabilizar el espacio público que siempre persigue la arquitecta.
Izaskun Chinchilla nos ha explicado su proceso de trabajo en una obra reciente, la casa Terrazza Mimosa. Relata que lo primero que hace el equipo no es dibujar sino buscar con qué materiales van a trabajar, y en la butaca Coral, su posible intenso contacto con el agua exigía materiales que pudieran soportar condiciones extremas. Finalmente se eligió para Coral dos materiales con los que la arquitecta ya había experimentado en otros diseños: el tablero Infinite Tricoya de Finsa y el textil Sunbrella® de Dickson. El primero es un tablero DM acetilado, un proceso químico en el que se hace reaccionar la madera con anhídrido acético para transformar los grupos químicos hidroxilo higroscópicos en grupos acetilo hidrófobos. Este bloqueo de los grupos hidroxilo reduce drásticamente la capacidad de la madera para absorber/desabsorber agua a la vez que la protege de ataques biológicos, evitándose así que hinche/deshinche y mejorando también su estabilidad dimensional y de forma extraordinaria su durabilidad.
Detalle del tablero Tricoya.
El tablero Tricoya asegura una garantía de uso exterior de 50 años, y 25 años en contacto con el suelo. Por su parte el textil acrílico utilizado garantiza la estabilidad de los colores 5 años.
Los materiales ya estaban elegidos. La forma viene a continuación y responde al deseo de dar opciones de uso que los habituales bancos del mobiliario urbano no ofrecen.
Coral se compone de seis tableros de forma triangular que, con un nudo común, adoptan la forma de un cáliz a los que se atan los almohadones cilíndricos rellenos de espuma EPE sólida. De dimensiones muy amplias permiten muchos usos, desde sentarse cómodamente con un ángulo de 93º a estar más recostado en un ángulo de 101º, compartir el espacio con otra persona para charlar cara cara, tumbar a un bebe para cambiarle el pañal o dejar que los niños gateen y trepen por los almohadones.
Fotografía: Tectónica.
Coral está estructuralmente planteada para no volcarse, pero sí puede manipularse con facilidad gracias a esa segmentación hexagonal que permite que la pieza ruede para reposicionarse en el lugar, acercarse a otra Coral, formar un corro o elegir un rincón más tranquilo para leer.
Fotografía: Tectónica.
De nuevo Izaskun Chinchilla plantea una propuesta resultado de analizar el entorno y detectar una necesidad. En esta ocasión, se ha fijado en los adolescentes que perciben como hostil su entorno y necesitan un espacio propio de aislamiento que puedan adaptar a su personalidad.
Para el diseño se ha basado en la Catrina, una figura icónica de la cultura mexicana que representa a la muerte de una manera elegante y satírica. Fue creada por el caricaturista mexicano José Guadalupe Posada a principios del siglo XX y popularizada más tarde por el pintor Diego Rivera, quien la incluyó en su famoso mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central".
Detalle del mural Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central. A la izquierda de La Catrina, Diego Rivera (niño) y Frida Kahlo; a la derecha, José Guadalupe Posada. Fotografía: momo from Hong Kong y The Kid - Diego Rivera Licencia Creative Commons via Wikipedia.
Esta máscara conecta especialmente con los adolescentes que, por primera vez, se enfrenta a pensamientos de trascendencia y autodeterminación.
Los paneles de tablero Infinite Tricoya recortados mediante corte CNC, que define tanto el diseño como las uniones, crean una cápsula de introspección e intimidad que aumenta la sensación de control de los adolescentes sobre su entorno al dotarles de un espacio de una escala menor, ayudando a controlar estados de ánimo que mejoran con un aislamiento voluntario.
El tratamiento de acetilado del tablero DM con el que está fabricado, permite su instalación en espacios a la intemperie.
La capsula Catrina está realizada dentro de la línea de diseño industrial Tender, editora creada por Izaskun Chinchilla, y forma parte de la exposición Arquetipos que tiene lugar en el COAM dentro del programa Madrid Off.
También en Fiesta Design, esta vez en el pabellón del jardín de la Institución Libre de Enseñanza, se instala la propuesta de Inma Bermúdez para Sancal: el pupitre Suricata.
Tres Suricatas bajo la impresión digital del papel que equivale al tablero DM del que se extraerían 6 pupitres. Fotografía: Tectónica.
El diseño busca la esencialidad y se basa en piezas geométricas elementales que, como en un juego de bloques de madera, adquieren la configuración de un pupitre.
El pupitre se inspira en la suricata, un pequeño mamífero muy social que se muestra en alerta permanente, y así alinea asiento y mesa en un mismo eje para mantener la atención en el estudio o en la conversación con otras suricatas.
Suricatos (Suricata suricatta), parque nacional Makgadikgadi Pans, Botsuana. Fotografía: Diego Deslso. Licencia Creative Commons via Wikipedia.
La fabricación de esta colección de pupitres que se presentan en Fiesta Design se basa en un tablero DM de 2,80 x 2,30 sobre el que se aplica la impresión digital en papel –Estudio Sancal ha diseñado 13 patrones– para, con resinas de melamina, presión y temperatura dejar terminado el acabado.
Con tecnología CNC se recorta el panel del que surgen las piezas para 6 Suricatas.
El lanzamiento oficial del pupitre Suricata, en madera contrachapada, será en abril, durante el Salone del Mobile de Milán.
Finsa, empresa maderera con sede en Santiago de Compostela, aporta el material para la fabricación de estas tres interesantes propuestas de asientos que responden a una sensibilidad más atenta al confort de todos los individuos, y quieren dotar de espacio públicos amables, de refugios para adolescentes o de asientos que faciliten la atención de los alumnos en la tarea que tengan entre las manos o sobre el entorno que les rodea.
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Publicado: Feb 21, 2025