La propuesta para las nuevas dependencias de la Policía Local en Manlleu de Josep Ferrando Architecture, plantea un ejercicio riguroso de construcción industrializada, ligera y en seco, donde una estructura de madera laminada se envuelve con un cierre metálico de aluminio reciclado que, además de seguridad, transmite, por medio de las perforaciones que tiene la chapa, una sugerente visión del interior, al desdibujarse tras ella los contornos de los huecos acristalados.

Fotografía: Adrià Goula
Tectónica: Para empezar, ¿cómo os llega al estudio este proyecto?
David Recio: Es un concurso que organiza el Ayuntamiento de Manlleu y creo que el orden de la propuesta, el planteamiento muy compacto, la relación con el entorno y la apuesta por la sostenibilidad y la materialidad en madera fue lo que convenció.
Es verdad que en el concurso teníamos un planteamiento de todo madera, es decir, fuera y dentro, pero el ayuntamiento no veía con muy buenos ojos la madera en el exterior. Le dimos muchas vueltas con todo tipo de opciones. Trabajamos con ellos sobre qué necesitaban, incluso propusimos utilizar madera carbonizada, pero al final fue una decisión más política. Sí que conseguimos mantener la esencia de trabajar la estructura en madera y la fachada con un sistema de entramado de madera prefabricado, poniéndole una piel protectora de aluminio reciclado para que estuviesen más seguros y a gusto con la propuesta.

Modelo 3D. Dsign Cloud.
Memoria proyecto
La nueva comisaría de la Policía Local de Manlleu surge como respuesta a un diagnóstico funcional y urbano que evidenciaba la obsolescencia de las instalaciones existentes y la necesidad de dotar a la ciudad de un equipamiento público acorde con los estándares actuales de seguridad, eficiencia y relación con la ciudadanía. El proyecto es el resultado de un concurso público y se implanta en un solar municipal destinado a equipamientos, situado en el extremo norte de la avenida Puigmal, en un ámbito de transición entre tejido residencial, zonas verdes y nuevas áreas de crecimiento urbano.

Fotografía: Adrià Goula

Plano de situación. Ver PDF
El emplazamiento, de geometría trapezoidal y una superficie aproximada de 1.125 m², presenta una ligera pendiente topográfica de alrededor de un metro en su diagonal. Lejos de ser un condicionante residual, esta diferencia de cotas se incorpora como un elemento estructurador del proyecto, permitiendo definir una implantación precisa que optimiza los movimientos de tierra y establece una relación clara entre el edificio, el terreno y el espacio público. La planta baja se sitúa en la cota más alta de la parcela, ligeramente elevada respecto al nivel de la avenida Puigmal, lo que garantiza una presencia institucional reconocible y, al mismo tiempo, minimiza la excavación en roca necesaria para el desarrollo del sótano.

Fotografía: Adrià Goula
Desde el punto de vista urbano, el edificio adopta una volumetría regular, compacta y de carácter monolítico, alineándose con la avenida principal y separándose estratégicamente de la edificación residencial colindante. Esta separación genera una junta longitudinal que no solo resuelve de manera precisa la relación de vecindad, sino que permite diferenciar y jerarquizar los accesos: uno de carácter público, vinculado a la ciudad y a la atención ciudadana, y otro de uso interno, reservado al personal policial. La comisaría se concibe, así como un artefacto cívico que combina presencia institucional y control, sin renunciar a una lectura clara y ordenada desde el espacio urbano.

Alzados acceso principal y acceso agentes. Ver PDF
La transición entre la topografía natural y el edificio se materializa mediante un zócalo de hormigón que absorbe el desnivel y actúa como basamento. Este elemento define una frontera clara entre dos lógicas constructivas complementarias: por un lado, el mundo mineral y pesado del terreno y del sótano, resuelto mediante hormigón ejecutado in situ o prefabricado; por otro, la dimensión más ligera e industrializada de la planta baja, donde se prioriza la construcción en seco, la estructura de madera y una envolvente de paneles de aluminio. Esta dualidad no es únicamente técnica, sino también conceptual, y refuerza la idea de un edificio estratificado, donde cada nivel responde de forma específica a sus condiciones funcionales y ambientales.

Planta baja. Ver PDF
El programa funcional se organiza en dos plantas claramente diferenciadas. La planta baja concentra las áreas de mayor relación con el exterior y se estructura mediante dos franjas longitudinales asimétricas que distribuyen los espacios según su grado de accesibilidad y privacidad. En este nivel se reconocen cuatro ámbitos principales: el área pública, que alberga la Oficina de Atención Ciudadana con vestíbulo, recepción y servicios; el área privada, de uso exclusivo del personal policial, con despachos de mando, administración y espacios técnicos; el área semi-privada, destinada a despachos accesibles a usuarios externos siempre bajo control; y el área de custodia, que integra las salas de detención, espacios de registro y dependencias asociadas. Esta organización jerárquica permite un funcionamiento claro, seguro y eficiente, evitando interferencias entre flujos públicos e internos.

Planta sótano. Ver PDF
La planta sótano se concibe como un espacio eminentemente funcional, pero no por ello rígido. Se divide en dos grandes ámbitos: uno dedicado a vestuarios, diseñados desde criterios de flexibilidad y paridad para adaptarse a futuras variaciones en la composición de la plantilla; y otro que acoge el armero, una cámara higiénica adaptada y las salas de instalaciones. Ambos sectores se articulan a través del núcleo vertical de comunicación, que concentra escalera y ascensor y garantiza la accesibilidad universal.

Sección transversal por sótano. Ver PDF
T: Define mucho la volumetría del edificio la apertura de los lucernarios, que además sirven de soporte para los paneles fotovoltaicos. ¿Eso estaba de inicio en el proyecto o fue algo que se incorporó posteriormente?
DR: No, no estaba en el proyecto de concurso. Es verdad que el proyecto pasó por varias fases con el ayuntamiento porque, al principio, nos pidieron un edificio mucho más grande, que contemplaba aparcamiento, una sala de entrenamiento de tiro... Al simplificarlo, el hecho de haber trabajado con todos esos parámetros nos dio otra visión sobre el proyecto y fue cuando incorporamos, por ejemplo, el poder subir tranquilamente a la cubierta para registrar y mantenerla; proponer que el soporte de las placas fotovoltaicas tuviera una inclinación óptima en relación a la orientación; y que esa misma cubierta pudiese proteger todas las máquinas de clima de la intemperie para que durasen más. El proyecto nos llevó a que realmente ese era el núcleo, y la proyección de esa cubierta-pérgola en vertical es lo que concentra toda la energía del edificio. No solo cubre las máquinas y las protege, sino que de ahí conecta hacia el interior en donde hay esos pasos tangentes al espacio central que distribuyen las conexiones a lo largo del edificio. La respuesta a tu pregunta es que, al ir avanzando en el proyecto, viendo todas las necesidades que tenía, concentramos todas las instalaciones en ese espacio central, para resolverlas lo más eficientemente posible. Desde fuera, lo que nos dicen siempre es que el edificio no parece tan grande. Cuando se entra a ese espacio central, aunque es importante toda la presencia de la distribución de la energía activa, es la energía pasiva, la luz, la que marca el ritmo y da amplitud a este espacio, que se convierte en el corazón del edificio.

Fotografía: Adrià Goula

Sección constructiva. Modelo 3D. Dsign Cloud.
T: ¿Todos los elementos de madera La estructura tan diversos, con pilares y vigas de madera laminada, los forjados y cubierta de CLT y los bastidores ligeros de madera tiene un único proveedor?
DR: Sí, aunque la procedencia de la madera no es la misma. Madergia, que era el proveedor, traía el panel del entramado de madera de las fachadas completo, con la placa de alta densidad y el aislamiento de celulosa insuflado. Esto fue un cambio respecto a nuestra prescripción, pero es su sistema y lo que hicimos fue hacer pruebas y comprobar que esa celulosa no decayera con el tiempo. Incluso hablamos con otros compañeros que habían usado ese sistema hacía un par de años y estaban contentos. A nivel de prestaciones, la celulosa en sí ya nos convencía. Era más un tema de si con el tiempo podía asentarse y dejar un vacío arriba que generase puentes térmicos.

Descomposición de las distintas hojas que configuran el cerramiento. Modelo 3D. Dsign Cloud
T: ¿Y exactamente qué es la placa de alta densidad que comentas conforma el panel?
DR: Este fue un elemento al que también le dedicamos tiempo de investigación, porque los requisitos de fuego nos parecían confusos en algunos casos. Teníamos requerimientos para cumplir con el fuego al exterior y al interior; como es una fachada ventilada y, con los antecedentes de lo que acababa de pasar en Valencia, y en Inglaterra, el CTE ha ido poniendo pequeños comentarios que, en vez de aclararlo, lo hacen más interpretable. Decidimos poner una placa de fibra de yeso de fermacell alta densidad en el exterior para cumplir con la resistencia al fuego, y duplicar hacia el interior el OSB. Esto se debe a que, en la madera, se calcula el tiempo que tarda en quemar las capas exteriores. Hay una fórmula relativamente sencilla que, con más centímetros, cumple con ese requerimiento. El panel venía completo desde fábrica, pero la última capa de OSB, la de acabado, se puso en obra, porque era más fácil y preciso de ejecutar por la relación entre las juntas y los pilares. Este panel, que queda visto, al duplicarlo, cumplía con la resistencia y transmisión al fuego en fachada, y además venía con un tratamiento ignifugo.

Sección constructiva. Esquina cerramiento de paneles

Conceptualmente, es preferible que venga todo hecho, pero en obra siempre hay que ajustar los encuentros. Dejábamos siempre una junta de sombra, para la dilatación, aunque con la madera al cortar con sistemas paramétricos, van al milímetro, por lo que todo encaja perfectamente. Los problemas suelen surgir con el hormigón al adaptar las placas de anclaje. Aquí, por suerte, la base era muy regular, y fue fácil de encajar.

T: Ahora que mencionas las placas de anclaje, el basamento es de hormigón y hay zona de sótano, pero el resto, ¿es una solera, una losa o una viga perimetral?
DR: Empezó siendo solera y acabó siendo losa. Teníamos un terreno muy malo. En proyecto se preveía excavar, sacar la tierra, poner una buena compactada y hacer una solera. Al llegar allí, hicimos números con la constructora y decidimos sacar solo medio metro de tierra, compactar, y luego armamos la solera en la cara superior e inferior, convirtiéndola en una losa. Así, no dependíamos tanto de la resistencia del terreno.
T: Y sobre eso van las placas de anclaje de los pilares.
DR: Correcto. Primero, hay unos pozos de hormigón pobre para llegar a terreno resistente, a roca. Los pozos llevan las cargas hasta roca y luego hay unas vigas que atan superiormente todos los pozos, y las placas se colocan siempre encima de esas vigas.

Secciones vertical y horizontal constructiva por puerta cerramiento paneles
T: La estructura de madera es muy clásica, con un basamento que parece un templo. El núcleo del ascensor y de la escalera es de madera de CLT. ¿La rigidez de la estructura se consigue con ese núcleo o hay algún arriostramiento adicional?
DR: Ese núcleo arriostra los empujes horizontales, pero también tenemos unas cruces situadas en las esquinas, que quedan vistas, y nos ayudan a estabilizar el edificio. Están en la recepción y en el office, que es la zona de descanso de los policías.
Estuvimos dudando en hacer que la fachada trabajase a nivel estructural, pero al final, con todos los requerimientos que tenía la fachada, decidimos independizarla. Aunque, a nivel teórico, sí que hubiera podido asumir la estabilización de la estructura tal como estaba planteado como un muro de pilares.

Axonometria estructura. Cruces de san Andrés rigidizando planos de fachada. Madergia
T: Es decir, tal como está, los pilares, están separados del cerramiento.
DR: El cerramiento está trabajado independientemente para que cumpliese tranquilamente todos los requerimientos y no fuera solidario con la estructura. Esto simplificaba la ejecución con lo que al final lo que nos ahorrábamos era tiempo.

Fotografía: Adrià Goula
T: Cuando tenéis que resolver el acabado exterior en metal no elegisteis cualquier acabado metálico, sino de aluminio reciclado.
DR: Sí. Una vez que no hay opción de utilizar madera, la cuestión era qué íbamos a hacer para mantener un poco la esencia, la modulación, la industrialización. Y dentro de las opciones, seguramente fuimos al aluminio por durabilidad, por resiliencia y también estuvimos valorando la opción que fuese más sostenible. Al final cada proyecto es una búsqueda de qué es lo óptimo y ahora mismo no puedes pensar que algo es óptimo y eficiente si no es sostenible.

Secciones longitudinales. Ver PDF
T: ¿Qué uso tiene el sótano?
DR: El sótano creció un poco a nivel de requerimientos, alberga los vestuarios e instalaciones, como la máquina de bombeo y los racks. Y luego está el armero y el registro de las zonas de custodia.
Cuando haces un proyecto como este, tienes que aprender cómo funciona, porque no lo haces cada día. Desde abajo registran las placas turcas; simplemente es una caja donde registras con varios bypass para poder cortar y ver si han tirado algo.

T: Y un elemento llamativo es la torre ¿Tiene algún uso? ¿Es una antena, un mástil, un tótem?
DR: Es un elemento que tenía que aparecer en todas las comisarías, tanto las locales como las municipales. Le llaman ‘tótem’ y dan unas medidas estandarizadas. Ellos querían un punto singular. La comisaría se ubica en una zona de Manlleu bastante problemática, y querían que fuese un punto de referencia realmente visible. Además, según avanzaba el proyecto también apareció la necesidad de tener una antena de pararrayos y que estuviera iluminado. El resultado fue esa geometría de rombo que se adapta al zócalo de hormigón donde se coloca esa caja de madera y metal exterior y la altura para que sirviera como pararrayos.

Planta cubierta plana. Maquinaria. Ver PDF

Planta cubierta inclinada. Ver PDF
T: Las fotografías son sin rótulo y queda muy bien, abstracto, pero ¿cómo queda al final? ¿Participasteis en la gráfica?
DR: Algo sí. Dividimos el tótem en franjas de dos metros. Las dos primeras eran de chapa ciega para que la gente no pudiese tirar nada. En la segunda se situaba la señalética que sí pudimos definir nosotros, y los dos superiores son de chapa perforada, donde ya nadie puede tirar nada y es donde se incorpora la luz interior bastante fuerte que hace un poco de faro.

Fotografía: Adrià Goula
T: Y en cuanto a la iluminación, al ser una comisaría de policía, ¿había requerimientos especiales, como una mayor dosis de iluminación o más claridad?
DR: No, en realidad, más allá de algunas especificaciones de uso y seguridad, como la segregación de espacios por niveles de seguridad o algo más concreto como una sala de custodia, el proyecto era bastante administrativo. No tenían requerimientos inusuales. A veces te sorprenden cosas, Por ejemplo, instalaron unos screens porque la chapa microperforada, ofrecía mucha visibilidad por la noche y parece que es habitual que tengan lo que llaman "stalkers" o gente que vigilaba, quizás intentando aprovechar un despiste para robar, incluso un cargador eléctrico en una comisaría.
Esa necesidad de sentir seguridad es lo que llevó a cambiar la fachada de madera por la de chapa. La estructura está calculada para que se pueda empotrar un coche. Son problemáticas que influyen en las decisiones del proyecto.
T: ¿Esa exigencia tiene relación con los muchos pilares que hay en la fachada? Es como una malla compacta de madera con pilares cada 1,20 m o menos.
DR: Hay un concepto de proyecto que lo entiende como una jaula perimetral que ordena todo, en función del módulo de oficina que puede crecer o decrecer. Pero también hay un cálculo específico para el empotramiento de coches y un tema de fuego. Multiplicar el número de pilares ayuda a reducir la sección.
Autoría: Josep Ferrando + David Recio y Stefan Kasmanhuber (arquitectos asociados)
Localización: Manlleu
Colaboradores: Dirección ejecución obra: Miquel Sellés
Fotografías: Adrià Goula
Promotor: Ayuntament de Manlleu
Empresa constructora: M. I J. GRUAS, S.A
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Publicado: Mar 11, 2026