La Fundación Culturas Constructivas Tradicionales tiene como principal objeto mantener vivos los conocimientos y las técnicas utilizadas en la arquitectura tradicional española.
Siglos de experiencia sobre cómo construir en cada territorio con los materiales del entorno no deben perderse y más ahora cuando se reconoce que muchas de estas prácticas minimizan el gasto energético y ofrecen una arquitectura más saludable y confortable.
Cada año, la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales reconoce a los profesionales que más han contribuido a la conservación y continuidad de los oficios tradicionales vinculados a la construcción y al patrimonio arquitectónico a través de los Premios de las Artes de la Construcción, que cuentan con el apoyo del Ministerio de Cultura, a través de la Dirección General de Bellas Artes, y con la colaboración de INTBAU España y el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE).
Los premios están dotados con 10.000 euros en cada categoría y en ellos se valora también el compromiso con la transmisión de conocimientos para que cada especialidad tenga continuidad en el futuro. En la décima edición, en la que se han recibido En esta edición se han recibido 51 candidaturas, los galardonados han sido:

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
El premio en la categoría de otros trabajos de la construcción tradicional ha sido concedido a Manuel y Jacinto Pérez Entrena, responsables de Empedrados Los Picantes, empresa familiar granadina dedicada desde hace cuatro generaciones a la ejecución de pavimentos tradicionales de canto rodado.

Fotografías: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Su trabajo ha contribuido a preservar una de las manifestaciones más características de la cultura constructiva andaluza. A lo largo de su trayectoria han intervenido en espacios de gran relevancia patrimonial como la Alhambra y el Generalife de Granada, el Santuario de la Anunciación de Nazaret, el Palacio de Jabalquinto de Baeza o el Museo del Romanticismo de Madrid. Su labor mantiene viva una técnica en la que el diseño y la ejecución continúan realizándose de forma artesanal directamente sobre el terreno.

Fotografías: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Su trabajo abarca desde pavimentos funcionales para tránsito rodado hasta composiciones de gran complejidad geométrica y ornamental. El empedrado granadino se caracteriza por el uso de pizarra colocada en espiga, una técnica vinculada a la cuenca de los ríos Genil y Darro, a partir de la cual se desarrollan motivos vegetales, rameados florales, cenefas, lacerías y dibujos geométricos. El diseño se realiza directamente sobre el terreno, sin plantillas, en un proceso donde concepción y ejecución forman parte de un mismo gesto.
A lo largo de los años han mantenido una práctica basada en la continuidad de los procedimientos tradicionales y en una relación directa entre diseño y ejecución manual. Forman parte de una de las últimas generaciones que dominan este oficio, cuyo relevo resulta cada vez más complejo debido a la exigencia técnica y a la dureza física que implica.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
El jurado ha valorado su papel en la preservación del empedrado tradicional granadino, la continuidad de un oficio transmitido durante cuatro generaciones y la calidad de sus intervenciones en algunos de los conjuntos patrimoniales más relevantes de España y del extranjero.
El Premio Rodrigo de la Torre, dedicado a los trabajos de albañilería y cantería, ha recaído en Gaëtan Chapel, maestro cantero y escultor especializado en talla en piedra, estereotomía y restauración del patrimonio arquitectónico.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Nacido en Bélgica y afincado desde hace más de dos décadas en Cataluña, Chapel ha desarrollado una trayectoria internacional que le ha llevado a participar en proyectos de restauración en algunas de las catedrales más importantes de Europa, entre ellas las de Bruselas, Rouen, Reims, Salisbury, Barcelona y Mallorca. Desde su taller en Girona realiza elementos arquitectónicos y escultóricos mediante técnicas tradicionales de cantería y escultura, manteniendo vivo un oficio estrechamente ligado al conocimiento de los materiales y de las tradiciones constructivas locales.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Su práctica se basa en una comprensión profunda de la piedra como material vinculado al territorio, a la arquitectura y a las tradiciones constructivas locales. A lo largo de su trayectoria ha insistido en la importancia de conservar el conocimiento asociado a cada tipo de piedra, a sus formas de extracción y a las técnicas históricas desarrolladas para trabajarla, frente a la progresiva homogeneización de materiales y procesos constructivos.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Esta visión se extiende también a su labor de transmisión del oficio. En 2025 fundó en La Bisbal del Ampurdán Espai Pedra, un espacio dedicado a la difusión de la cantería mediante talleres, encuentros y actividades formativas. Su trabajo refleja un compromiso continuado con la preservación de los conocimientos tradicionales y con la conservación del patrimonio construido a través de la experiencia acumulada de varias generaciones de canteros.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
El jurado ha destacado su contribución a la conservación de la cantería tradicional, su amplia experiencia internacional en la restauración de monumentos históricos y su labor de transmisión del oficio a nuevas generaciones de artesanos.
En la categoría de carpintería, el jurado ha reconocido la trayectoria de Ramón Cañíl González, maestro especializado en carpintería de armar y en la realización y restauración de artesonados y estructuras históricas de madera.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Formado inicialmente en el taller familiar de la Sierra Norte de Madrid y estrechamente vinculado al arquitecto Enrique Nuere, su trabajo combina el conocimiento de las técnicas tradicionales con la innovación aplicada al diseño y ejecución de complejas estructuras de madera. A lo largo de más de veinticinco años de trayectoria ha participado en intervenciones de especial relevancia patrimonial, como las realizadas en el Alcázar de Toledo, el Monasterio de Santa María de El Paular o el Museo Thyssen de Málaga.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Su práctica combina procedimientos tradicionales de carpintería con sistemas contemporáneos de cálculo, diseño y mecanización. El proceso de trabajo parte del estudio y replanteo preciso de cada estructura, seguido por la selección de la madera, la prefabricación y el premontaje de las piezas antes de su instalación en obra, una fase que resulta determinante en estructuras complejas donde cada unión y cada despiece requieren un alto grado de precisión.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
La relación con el paisaje y con la cultura material de la sierra de Guadarrama forma parte esencial de su manera de entender el oficio. Gran parte de sus trabajos se realizan con maderas de crecimiento lento procedentes de los pinares de Valsaín y El Paular, manteniendo un vínculo directo con el territorio y con las tradiciones constructivas peninsulares en madera.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
El jurado ha reconocido su maestría en la carpintería de armar, su capacidad para combinar técnicas históricas y herramientas contemporáneas, y su participación en algunas de las intervenciones más complejas sobre estructuras de madera del patrimonio español.
En la categoría de trabajos del vidrio y del metal, el premio ha recaído en Hijos de F. Potenciano, taller toledano dirigido por Concepción Potenciano y José Antonio Sierra.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Con más de setenta años de trayectoria, el taller está especializado en la reproducción, restauración y diseño de faroles, lámparas, vitrales emplomados y otros elementos arquitectónicos y decorativos realizados mediante técnicas tradicionales. Su trabajo ha estado presente en importantes intervenciones patrimoniales desarrolladas para instituciones como Patrimonio Nacional, participando en actuaciones en el Palacio Real de Madrid, el Palacio de El Pardo, el Monasterio de El Escorial, el Palacio Real de Aranjuez o la Real Fábrica de Vidrio de La Granja.

Fotografías: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
Su trabajo abarca la reproducción, restauración y diseño de faroles, lámparas, vitrales emplomados y otros elementos arquitectónicos y decorativos, como gárgolas, celosías, vierteaguas, cornisas o cubiertas metálicas. Muchas de estas piezas encuentran su referencia en la arquitectura de Toledo, cuya riqueza ornamental constituye una fuente constante de inspiración para el taller.

Fotografías: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
En su actividad diaria emplean técnicas tradicionales del trabajo del metal y del vidrio que requieren un elevado dominio técnico. A partir del dibujo inicial, las piezas se cortan, conforman y ensamblan manualmente utilizando materiales como la hojalata, el zinc, el cobre, el latón, el estaño o el vidrio emplomado. Todo el proceso se desarrolla de manera artesanal, basado en el uso de herramientas tradicionales y en la precisión del trabajo manual.

Fotografía: Pablo Sevilla / Guillermo Gil.
El jurado ha destacado la excelencia técnica de su trabajo, la conservación de técnicas artesanales vinculadas al vidrio y al metal y su contribución a la restauración de destacados edificios y conjuntos monumentales.
España es un país con un extraordinario patrimonio arquitectónico que constituye una valiosa riqueza para entender su pasado y también para ofrecer a los visitantes entornos únicos. Para preservar estas arquitecturas es necesario mantener el conocimiento de cómo se construyeron. Este es también uno de los objetivos de la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales: mantener vivo un conocimiento transmitido durante generaciones y fundamental para la conservación del patrimonio construido, como ha comentado Alejandro García Hermida, director ejecutivo de la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales en la entrega de los Premios:
"Estas artes tradicionales de la construcción han ido recogiendo durante siglos el saber de innumerables generaciones sobre el uso sostenible de los recursos de cada lugar y sobre las formas de crear espacios bellos, confortables y duraderos. Sin ellas, la conservación del patrimonio arquitectónico resultaría imposible".

En el canal de YouTube de la Fundación Culturas Constructivas Tradicionales se puede conocer de cerca el trabajo de los protagonistas de estos premios.
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Publicado: Jun 20, 2026