Frente a los modelos expositivos tradicionales, centrados en la contemplación de obras cerradas, surgen en los últimos años iniciativas que entienden la arquitectura como una práctica situada, abierta y en proceso. La exposición se convierte así en un medio de transferencia técnica, intercambio disciplinar y construcción de conocimiento compartido.
En esta línea se inscribe Cities Connection Project (CCP), fundado por Nicola Regusci y Xavier Bustos, como una plataforma de intercambio entre territorios a través de exposiciones, encuentros y publicaciones. A lo largo de quince años, el proyecto ha construido una red que conecta Barcelona con múltiples ciudades y regiones europeas —del Cantón Ticino a Valonia-Bruselas, de Zúrich a Luxemburgo— ampliándose posteriormente a contextos como Milán, París, Ciudad de México o Bengaluru. Este recorrido ha consolidado un archivo colectivo que permite leer la arquitectura contemporánea desde una lógica comparada.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
La exposición “Cities Connection Project: 15 años de arquitectura comparada”, presentada en el MUHBA Oliva Artés en el marco de la Barcelona capital mundial de la arquitectura UNESCO UIA 2026, propone una lectura transversal de la producción arquitectónica europea a través de 550 proyectos. La muestra articula un doble registro —archivo y actualidad— que pone en relación 202 obras recientes con 348 proyectos procedentes de ediciones anteriores. Más que una recopilación, el conjunto se construye como una estructura comparativa que permite identificar estrategias compartidas y distintas formas de abordar problemáticas comunes.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
Una primera capa de la exposición se despliega como un archivo longitudinal situado en uno de los laterales del espacio. Reúne los 348 proyectos presentados en las distintas ediciones de CCP mediante la reproducción en miniatura de sus paneles originales, ordenados cronológicamente según las conexiones territoriales establecidas.
Este archivo no se plantea como un fondo documental ni como una mera memoria gráfica, sino como una línea de tiempo. Su desarrollo lineal le otorga un papel activo en la construcción del recorrido: acompaña el desplazamiento del visitante y establece un marco temporal desde el que se interpretan las arquitecturas recientes situadas en el centro. La acumulación no deriva en saturación, sino en densidad.
La reiteración de formatos, la homogeneidad gráfica de los paneles y su disposición secuencial construyen un plano de información estable que facilita la comparación sin dispersión. Lejos de fragmentar la lectura, el conjunto adquiere coherencia a través de la repetición, entendida aquí como mecanismo de orden.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
Esta densidad no es únicamente cuantitativa, sino estructural. Cada proyecto se integra en una secuencia temporal donde su valor no depende de su singularidad aislada, sino de su capacidad para establecer relaciones con los contiguos.
La continuidad física activa vínculos que no responden a jerarquías explícitas, sino a afinidades que emergen en el propio recorrido. En este desarrollo longitudinal aparecen, entre otros, proyectos como la renovación del Palacio de Exposiciones de Charleroi de AgwA y architecten jan de vylder inge vinck, reconocida con el Premio de Arquitectura Contemporánea de la Unión Europea – Premio Mies van der Rohe 2026. Su presencia en el archivo no se plantea como hito aislado, sino como parte de una agrupación de prácticas que, desde contextos diversos, abordan de manera crítica la transformación de lo existente.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
En el espacio central se presenta la segunda capa de la exposición: una selección de 202 proyectos recientes organizada en cinco ejes temáticos, en forma de islas. Frente a la lógica territorial de ediciones anteriores, la muestra adopta aquí un criterio basado en afinidades programáticas, abordando cuestiones como nuevas formas de habitar, densificación y reutilización, renaturalización del espacio público, equipamientos colectivos o programas híbridos.
Este sistema permite comparar proyectos desarrollados en contextos diversos —Barcelona, Madrid, Ticino, Ginebra, Zúrich, Basilea, Lieja, Bruselas, Bilbao, Coimbra, Milán, Vílnius, Riga, Burdeos, París o Ciudad de México—, activando relaciones transversales entre estrategias arquitectónicas que, aun respondiendo a condiciones específicas, comparten marcos problemáticos.

Planta de la exposición, distribución de los bloques: – Propuestas híbridas; – Equipamientos públicos; – Espacios públicos; – Densificación y reordenación; – Nuevas maneras de habitar. Ver pdf.
Dentro de este conjunto, la organización por ejes temáticos no responde a una clasificación cerrada, sino a una herramienta de lectura. Muchas de las obras podrían situarse en más de un bloque, ya que sus estrategias atraviesan distintas problemáticas —desde la vivienda al espacio público, desde el reuso a la hibridación programática—. Sin embargo, su agrupación permite visualizar afinidades y poner en relación proyectos desarrollados en contextos diversos, haciendo legibles modos de operar compartidos. La exposición no propone categorías estancas, sino un sistema abierto que facilita la comparación entre arquitecturas que, aun respondiendo a condiciones específicas, comparten enfoques, herramientas y posicionamientos frente a retos contemporáneos. A partir de esta estructura, la muestra se articula en distintos bloques temáticos que permiten desplegar estas relaciones.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
El bloque dedicado a las nuevas formas de habitar, grafiado en azul, reúne proyectos que replantean la vivienda desde la flexibilidad tipológica, la adaptación a estructuras existentes y la relación entre espacio, clima y modos de vida contemporáneos.
En este contexto se sitúan las 67 viviendas de protección oficial en la calle Palamós, en Barcelona, desarrolladas por Narch Arquitectes, Maira Arquitectes y dataAE. El proyecto se inserta en el tejido de La Trinitat Nova mediante una volumetría que introduce retranqueos para fragmentar la escala del conjunto y establecer una relación más compleja con la calle.
67 viviendas de protección oficial en la calle Palamós, Barcelona, de Narch Arquitectes, Maira Arquitectes y dataAE. Fotografía: Adrià Goula.
La propuesta se organiza a partir de la agregación de una tipología en cruz de dos viviendas pasantes por rellano, que garantiza ventilación cruzada y continuidad espacial con el exterior. La estructura, resuelta mediante pilares perimetrales y núcleos rígidos interiores, libera la planta y permite una malla flexible sin jerarquías, capaz de adaptarse a cambios de uso. La envolvente cerámica, integrada en el plano estructural, y el énfasis en estrategias pasivas sitúan el proyecto en una línea de trabajo donde la eficiencia energética se aborda desde la propia configuración arquitectónica.

Apartamentos para estudiantes Well-Tempered House en Regensdorf (Suiza) de EMI Architekt*innen. Fotografía: Roland Bernath.
En un registro distinto, los apartamentos para estudiantes Well-Tempered House, en Regensdorf, (Suiza) de EMI Architekt*innen, plantean una transformación de un edificio de oficinas de los años 80 en un sistema residencial que combina reutilización y experimentación ambiental. La intervención mantiene la envolvente y la estructura existente, organizando 18 unidades en torno a un corredor perimetral que actúa como colchón térmico y espacio de relación. Este dispositivo, además de articular la circulación, introduce gradientes climáticos y zonas de uso compartido. El proyecto cuestiona el modelo homogéneo de climatización, proponiendo un paisaje térmico diverso basado en la inercia de materiales como el acero o la arcilla, así como en dispositivos móviles que regulan las condiciones ambientales. Los núcleos compactos de cocina y baño funcionan como elementos organizadores y térmicos, configurando un espacio doméstico donde el confort se entiende como una condición variable y activa.
Ambos proyectos evidencian cómo la vivienda contemporánea avanza hacia modelos abiertos, donde la tipología deja de ser una estructura fija para convertirse en un sistema adaptable, capaz de integrar condiciones sociales, ambientales y constructivas en un mismo marco operativo.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
Este bloque, grafiado en rojo, reúne intervenciones que trabajan sobre lo existente como materia de proyecto, entendiendo la transformación no como sustitución, sino como proceso acumulativo que reinterpreta estructuras, usos y significados.
La ampliación y reforma de la Escuela Nacional de Sanidad, en Madrid, de Mónica Alberola, aborda la actualización de los pabellones 7 y 8 dentro del campus del Instituto de Salud Carlos III mediante una operación que combina inserción y conexión. El proyecto introduce nuevos volúmenes que se adaptan a la topografía y a las preexistencias, articulando piezas como el patio, la cafetería o el auditorio en un sistema continuo.

Ampliación y reforma de la Escuela Nacional de Sanidad en Madrid de Mónica Alberola. Fotografía: Alberto Amores.
El gran atrio longitudinal actúa como elemento vertebrador, cosiendo lo nuevo y lo existente y transformando el espacio intermedio en un ámbito permeable, iluminado y accesible. La intervención se extiende al paisaje, reorganizando el entorno mediante recorridos accesibles que integran el conjunto en su contexto.
Desde una lógica distinta, el Jardín de San Agustín en Riga (Letonia), desarrollado por el estudio Sampling, plantea una operación de reutilización adaptativa en la que un conjunto residencial combina un edificio histórico con antiguas construcciones industriales en el interior de manzana. El proyecto rehúye jerarquías patrimoniales para trabajar desde la continuidad material y temporal, manteniendo las huellas de las distintas etapas constructivas.

Jardín de San Agustín en Riga (Letonia) de Sampling . Fotografía: Madara Kuplā.
El patio se transforma en un jardín urbano que actúa como elemento estructurante, sustituyendo el uso habitual de aparcamiento por un espacio colectivo que favorece la interacción y la vida comunitaria. La intervención no busca homogeneizar, sino intensificar la condición híbrida del conjunto, donde lo doméstico, lo industrial y lo paisajístico coexisten.
Por su parte, la rehabilitación del Vapor Cortès en Terrassa, de Harquitectes, propone una lectura del patrimonio industrial basada en la apertura y la reactivación urbana. La intervención transforma antiguas naves en la nueva sede de la Fundación Prodis, recuperando la calle interior entre edificios como espacio público que conecta la institución con la ciudad.

Rehabilitación del Vapor Cortès en Terrassa de Harquitectes. Fotografía: Adrià Goula.
A través de operaciones de vaciado selectivo y refuerzo estructural, el proyecto conserva la lógica constructiva original —muros de carga, cerchas de madera— y la amplifica mediante nuevas capas que organizan el programa. La arquitectura se sitúa así entre la preservación y la transformación, haciendo visible el paso del tiempo y permitiendo que la memoria material del edificio forme parte activa de su nuevo uso.
En conjunto, estos proyectos evidencian una aproximación al proyecto arquitectónico como proceso de edición sobre lo existente, donde densificar, regenerar o reutilizar implica trabajar con la complejidad acumulada del lugar, incorporando dimensiones sociales, urbanas y ambientales a la intervención.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
Este bloque, grafiado en verde, reúne intervenciones que abordan el espacio público como una condición expandida, donde arquitectura, paisaje y tejido urbano se entrelazan para producir nuevas formas de relación y uso colectivo.
El Yond Campus, en Zúrich (Suiza), desarrollado por Neuland ArchitekturLandschaft y Slik Architekten, se sitúa en un antiguo enclave industrial en proceso de transformación.

Yond Campus en Zúrich de Neuland ArchitekturLandschaft y Slik Architekten. Fotografía: Neuland ArchitekturLandschaft.
Frente a la lógica habitual de grandes piezas herméticas, el proyecto propone un edificio híbrido que combina oficinas y pequeñas industrias locales, manteniendo la actividad productiva en el entorno urbano. Esta condición se traslada al espacio abierto, concebido como una red de recorridos y conexiones que atraviesan el conjunto y lo integran en el barrio. Aperturas en planta baja, itinerarios permeables y espacios intermedios favorecen los cruces informales y refuerzan la continuidad urbana, redefiniendo el papel de la arquitectura industrial en un contexto en transición.
En una escala más próxima, la Barbacoa Comunal, en Castell d’Aro (Girona) de h3o architects, transforma un antiguo aparcamiento en un espacio público de uso cotidiano vinculado a la Vía Verde del Carrilet. La intervención reorganiza el lugar a partir de tres elementos: la recuperación de la barbacoa como núcleo social, la introducción de una gran mesa continua que articula el encuentro colectivo y la renaturalización del entorno.

Barbacoa Comunal en Castell d’Aro (Girona) de h3o architects. Fotografía: Fernando Marí.
La sustitución parcial del asfalto por superficies permeables y la incorporación de vegetación autóctona mejoran las condiciones ambientales y activan procesos ecológicos, al tiempo que redefinen el espacio como un ámbito de estancia más que de tránsito.
En esta misma línea, el Memorial GardenEaspac, en Charleroi (Bélgica), desarrollado por Reservoir A junto a Carbonifère y el artista Christophe Terlinden, introduce una dimensión simbólica en el espacio público. Concebido como lugar de encuentro para la comunidad, el proyecto integra memoria y uso cotidiano en un entorno abierto, accesible y compartido, donde paisaje, arte y arquitectura operan conjuntamente como soporte de lo colectivo.

Memorial GardenEaspac en Charleroi (Bélgica) de Reservoir A, Carbonifère y Christophe Terlinden. Fotografía: Marie-Noëlle Dailly.
Estos proyectos evidencian cómo el espacio público contemporáneo se construye desde la permeabilidad, la atención a las condiciones ambientales y la capacidad de acoger distintos modos de uso, operando como una infraestructura relacional que conecta escalas —desde lo territorial hasta lo cotidiano— y activa nuevas formas de vida colectiva.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
Este bloque, grafiado en naranja, reúne proyectos que amplían la noción de equipamiento hacia sistemas complejos donde producción, logística, trabajo y movilidad se articulan en estructuras abiertas, adaptables y, en muchos casos, reversibles.
El Billboard Headquarters, en Coimbra (Portugal), de Branco del Río Arquitectos, plantea la transformación progresiva de un antiguo taller metalúrgico en la nueva sede de una empresa de publicidad exterior. La intervención combina la adaptación de la nave existente con la construcción de un nuevo volumen de oficinas en una parcela estrecha, configurando un conjunto que evoluciona en paralelo a la actividad de la empresa. El proyecto se desarrolla como un proceso abierto, basado en el prototipado y la construcción in situ, donde estructura, particiones, mobiliario y sistemas constructivos se producen o reutilizan directamente en el lugar.

Billboard Headquarters en Coimbra (Portugal) de Branco del Río Arquitectos. Fotografía: Frederico Martinho.
El nuevo edificio, de carácter longitudinal, se fragmenta mediante patios que introducen luz y ventilación, diluyendo los límites entre interior y exterior. La lógica constructiva —ligera, desmontable y basada en ensamblajes en seco— sitúa la intervención en una línea de trabajo donde la arquitectura se entiende como infraestructura productiva capaz de adaptarse en el tiempo.
En una escala territorial distinta, el Centro de Movilidad en L’Île-Saint-Denis, en París (Francia), de Martin Duplantier Architectes, redefine el papel de las infraestructuras vinculadas a la movilidad en el contexto contemporáneo. Concebido con motivo de los Juegos Olímpicos de 2024, el edificio concentra el estacionamiento en altura —392 plazas para vehículos, junto a espacios para motocicletas y bicicletas— liberando el espacio urbano circundante.

Centro de Movilidad en L’Île-Saint-Denis, París, de Martin Duplantier Architectes. Fotografía: Yohan Zerdoun.
La estructura, visible en fachada, integra el sistema de arriostramiento sin recurrir a envolventes adicionales, optimizando recursos y reduciendo la huella material. La organización interior, con un número mínimo de apoyos, permite una alta flexibilidad y anticipa posibles transformaciones futuras. El proyecto se concibe, así como una infraestructura reversible y escalable, donde la eficiencia constructiva y la adaptabilidad programática se sitúan en el centro de la propuesta.
Ambos casos evidencian cómo los equipamientos contemporáneos dejan de ser objetos autónomos para operar como sistemas abiertos, capaces de absorber cambios de uso, incorporar procesos productivos y responder a dinámicas urbanas en constante transformación.

El último bloque, grafiado en gris, reúne proyectos en los que la arquitectura va más allá de su dimensión disciplinar para operar simultáneamente como espacio, infraestructura social y herramienta de gestión. Más que responder a un programa único, estas intervenciones construyen marcos abiertos capaces de integrar usos diversos y activar dinámicas colectivas en el tiempo.
El Espacio Laguna, en Ciudad de México, desarrollado por Productora, transforma una antigua fábrica textil de la década de 1920 en un entorno colaborativo que acoge actividades vinculadas al diseño, la arquitectura, el urbanismo, la gastronomía y el arte. La intervención recupera la lógica espacial del conjunto industrial —sus naves, patios y relaciones interiores— y la adapta a nuevos usos sin borrar las huellas de su evolución.

Espacio Laguna en Ciudad de México de Productora. Fotografía: Camila Cossío.
La conservación de fachadas y estructuras se combina con ampliaciones puntuales, estableciendo un diálogo entre pasado y presente que pone en valor las cualidades de la construcción existente. El uso del color, heredado de elementos originales del edificio y de su maquinaria, actúa como continuidad material y como estrategia para redefinir su identidad contemporánea.
En una escala urbana distinta, la Plaça Major de Olot, de Un Parell d’Arquitectes, plantea una intervención que integra proyecto arquitectónico, estrategia urbana y política pública. Situada en el centro geográfico y simbólico de la ciudad, la plaza evidenciaba tanto patologías constructivas en sus fachadas como un alto porcentaje de viviendas vacías. Frente a una reurbanización convencional, el proyecto desplaza el foco hacia la activación de los bordes, entendiendo que la calidad del espacio público depende de las condiciones de habitabilidad de quienes lo ocupan.

Plaza Major de Olot por Un Parell d'Arquitectes. Fotografía: José Hevia.
A partir de un diagnóstico basado en el mapeo de datos y el trabajo con vecinos y comerciantes, se opta por destinar los recursos a la rehabilitación de las envolventes de los edificios, incorporando criterios históricos, constructivos y cromáticos. Este proceso se articula mediante un conjunto de herramientas complementarias: un proyecto de rehabilitación detallado, un Plan de Mejora Urbana que delimita y regula la intervención, y un sistema de subvenciones condicionadas que incentiva la ocupación de viviendas vacías. La actuación combina así operaciones físicas —reparación de fachadas, mejora de instalaciones, adecuación de locales— con mecanismos normativos y económicos que permiten activar el conjunto.
Ambos proyectos evidencian cómo la hibridación no se limita a la mezcla de usos, sino que implica la construcción de dispositivos complejos donde arquitectura, gestión y comunidad se entrelazan. Frente a modelos cerrados, estas intervenciones proponen estructuras abiertas capaces de sostener procesos, adaptarse a cambios y producir nuevas formas de relación entre espacio y sociedad.
La claridad conceptual de la exposición se apoya en una solución museográfica igualmente precisa. El montaje se resuelve mediante un sistema de estructuras ligeras de acero negro, modulares, autoportantes y retroiluminadas. Más que un simple soporte para paneles, estas piezas construyen una infraestructura espacial que organiza el recorrido y da forma a la relación entre las dos capas de la muestra.
Las estructuras se disponen como marcos abiertos que no cierran el espacio, sino que lo ordenan. Su repetición define una secuencia continua capaz de absorber una gran cantidad de información sin recurrir a divisiones rígidas. La ligereza del sistema no implica fragilidad, sino economía de medios: una construcción seca, clara y legible, donde cada elemento cumple simultáneamente una función estructural, expositiva y espacial.

Exposición CCP15Y en MUHBA Oliva Artés, Barcelona. Fotografía: Hexágono Blanco.
La retroiluminación incorporada en los paneles introduce una segunda capa de trabajo. La luz no solo garantiza la legibilidad del contenido, sino que construye profundidad, diferencia planos y acompaña el desplazamiento del visitante.
El contraste entre la estructura negra y la superficie iluminada refuerza la condición gráfica del conjunto y permite que la exposición funcione también como un campo visual continuo, en el que la información se distribuye de manera homogénea pero no indiferenciada.
El recorrido resultante no se plantea como una línea única ni como una secuencia cerrada. La disposición del archivo en el perímetro y de las islas temáticas en el centro genera un sistema de circulación abierto, donde la comparación puede producirse tanto por contigüidad como por contraste. El visitante se mueve entre capas de información, establece relaciones cruzadas y reconstruye su propio itinerario de lectura.

Planta de la exposición. por Cities Connection Project. Ver pdf.


Expositores por Cities Connection Project. Ver pdf.
El interés del montaje reside en su coherencia con el contenido que alberga. El sistema expositivo trabaja con los mismos principios que atraviesan buena parte de los proyectos seleccionados: ligereza, reversibilidad, modulación, repetición y optimización de recursos. No se trata de una escenografía neutra, sino de una arquitectura de soporte que comparte con la muestra una misma lógica operativa.
Como en otras ediciones de Cities Connection Project, la exposición va más allá de su implantación física. En torno a ella se despliega un ciclo de actividades que activa el contenido y lo pone en relación con el contexto local. Barcelona ha acogido en esta ocasión la visita de unos 150 arquitectos y arquitectas procedentes, en su mayoría, de Bélgica y Suiza, junto a profesionales de otros países europeos y de contextos próximos como México.
Como en otras ediciones de Cities Connection Project, la exposición va más allá de su implantación física. En torno a ella se despliega un ciclo de actividades que activa el contenido y lo pone en relación con el contexto local. Barcelona ha acogido en esta ocasión la visita de unos 150 arquitectos y arquitectas procedentes, en su mayoría, de Bélgica y Suiza, junto a profesionales de otros países europeos y de contextos próximos como México.
El ciclo incluyó visitas guiadas a proyectos y espacios de interés arquitectónico —entre ellos La Escocesa de Amadeu Santacana con Umberto Viotto, Palo Alto del estudio Taller 9s Arquitectes e Illa Glòries (uno de los 4 edificios de Bayona-Valero, Cantallops-Vicente, Haz Arquitectura y Ensenyat-Tarrida, con máster plan del conjunto y otro de los edificios de Cierto Estudio) donde se exploran nuevas soluciones habitacionales—, o el Mercado y Equipamiento de Sagrada Familia, de Flexo + Addenda, así como la visita a la maqueta en 3D de la ciudad que ocupa 84 m² en la nueva Casa de la Arquitectura de Barcelona.

Visita guiada a “La Escocesa” por Amadeu Santacana. Fotografía: Elodie Meunier - WBA.
Esta escala urbana complementa la exposición y amplía su campo de lectura, poniendo en relación los proyectos mostrados con debates más amplios sobre transformación metropolitana, crecimiento y formas de habitar.
La clausura de las primeras jornadas en el Pabellón Mies van der Rohe reforzó esta dimensión colectiva, consolidando la exposición como espacio de relación. Este carácter se prolonga en el ciclo de debates “Close Encounters”, con nuevas sesiones previstas durante el periodo expositivo.

Intercambio de publicaciones en el Pabellón Mies van der Rohe. Fotografía: Elodie Meunier - WBA-
La exposición se entiende así no solo como una instalación abierta al público, sino como una infraestructura cultural que activa redes profesionales, institucionales y académicas.
Lejos de la retrospectiva entendida como cierre o conmemoración, 15 años de arquitectura comparada funciona como una actualización crítica del trabajo desarrollado por Cities Connection Project. La acumulación de proyectos no conduce a una clausura, sino a la apertura de nuevas lecturas. El archivo no cristaliza el pasado; lo hace operativo. Los proyectos recientes no se presentan como novedad aislada, sino como parte de una conversación más amplia y sostenida en el tiempo.
En este sentido, la exposición se aproxima a la idea de infraestructura cultural: un dispositivo flexible, replicable y relacional que permite transferir conocimiento, comparar estrategias y construir comunidad disciplinar. La arquitectura aparece aquí menos como objeto de contemplación que como práctica compartida, situada y transmisible.

Nathalie Brison, coordinadora de Wallonie-Bruxelles Architectures en el Pabellón Mies van der Rohe. Fotografía: Elodie Meunier - WBA.
La aportación de Cities Connection Project no reside únicamente en la selección de obras o en la calidad de su red internacional, sino en la construcción de un formato capaz de hacer visibles los vínculos entre contextos diversos sin diluir sus especificidades.
En la articulación de todo el programa programa, WBA (Wallonie-Bruxelles Architecture) desempeña un papel especialmente relevante. Su participación no se limita al apoyo institucional, sino que resulta clave en la organización de actividades, en la mediación entre estudios y en la consolidación de la dimensión internacional del proyecto.
En un momento en que la arquitectura debe responder simultáneamente a exigencias ambientales, sociales y materiales cada vez más complejas, este tipo de plataformas adquiere una relevancia particular. No ofrecen recetas ni modelos cerrados, pero sí algo quizá más útil: un campo de experiencias comparables desde el que pensar, proyectar y debatir.
Referencias “Cities Connection Project: 15 años de arquitectura comparada”
Promotores: Cities Connection Project — Nicola Regusci y Xavier Bustos / Ayuntamiento de Barcelona / WBA — Wallonie-Bruxelles Architecture / Consulado General de Suiza en Barcelona / AMB | IMPSOL / Benito / MUBHA Oliva Artés
Con el apoyo de: Fundació Mies / Hexágono blanco / Lunako
Montaje: Arnau Surià
Texto: Diana Maján Quinto / Hexágono Blanco
Cities Connection Project: 15 años de arquitectura comparada. Oliva Artés. Museu d'Història de Barcelona (Calle d'Espronceda, 142-146, Sant Martí, Barcelona). Hasta el 10 de junio de 2026 (De miércoles a viernes de 10 a 14 h y de 15 a 18 h · Sábados y domingos de 11 a 15 h y de 16 a 18 h)
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Publicado: Apr 27, 2026