Un conjunto de elegantes volúmenes blancos, resueltos mediante superficies continuas de chapa y lamas de aluminio, define la envolvente del Centro de Innovación del Cereal que IDOM ha proyectado en Sarriguren, cerca de Pamplona. En el complejo, un patio-jardín central organiza en torno a sí la actividad del centro, así como las relaciones visuales y las perspectivas que se establecen entre los diferentes espacios industriales, de investigación, de formación y administrativos.

Fotografía: Pedro Pegenaute
El texto que a continuación aparece en azul procede de una conversación en torno al proyecto, entre Jesús Armendáriz y Julen Aguinagalde de IDOM, con Berta Blasco y José María Marzo, de Tectónica.
Origen del encargo
Tectónica: ¿Cómo surge el encargo? ¿Fue un concurso, una invitación o un encargo directo?
Jesús Armendáriz: El cliente, que se llama Espiga, pertenece al grupo de Caja Rural de Navarra. Previamente habíamos trabajado para ellos haciendo una harinera en un pueblo del norte de Navarra; un proyecto industrial muy interesante desde el punto de vista arquitectónico con el que quedaron satisfechos. A raíz de ese proyecto, surgió un vínculo, y cuando decidieron dar un paso hacia la investigación y hacer un centro tecnológico nos llamaron. La harinera se destinaba a la transformación de la avena y lo que querían era tener un centro donde realmente pudiesen desarrollar la investigación para la creación de nuevos alimentos, nuevos tipos de cereales. Cuando reconectamos, empezamos a trabajar con dos parcelas diferentes previas. Ninguna de las dos, por motivos de tipología de parcela y ubicación, convencía al cliente, y finalmente dieron con esta, que fue la definitiva.

Plano de situación. Ver PDF
Definición del programa
Tectónica: Siendo un centro de innovación, ¿estaba claro el programa y qué espacios iban a tener?
Julen Aguinagalde: El cliente lo tenía muy claro. Sí que luego hubo ciertas modificaciones respecto al programa inicial, pero tenía bastante claros los espacios de innovación o industriales que quería, así como la zona de oficinas y las zonas un poco más públicas. Hubo modificaciones pequeñas, pero fuimos bastante fieles al programa inicial.
Jesús A: Sí, nos encontramos con una lista de necesidades, con unas superficies muy aproximadas y sin ninguna idea preconcebida. Nos dijo que tuviésemos libertad para plantear lo que quisiéramos.
Además, este cliente trabaja con centros tecnológicos de Europa, de Bélgica, de Francia, de Alemania, y también con marcas conocidas, que tienen edificios con un valor tecnológico y arquitectónico importante y no quería ser menos. Este objetivo fue un incentivo que nos motivó mucho.

Axonométrica SE. Ver PDF
"El Centro de Innovación del Cereal es una instalación promovida y gestionada por ESPIGA I+D, perteneciente al grupo Caja Rural de Navarra, dedicada a la investigación aplicada y desarrollo tecnológico (I+D+i) en toda la cadena de valor de los cereales. No se trata de un centro de producción, sino de un centro de innovación para impulsar el sector de transformación de cereales a través de la ciencia, la tecnología, formación específica y la colaboración". (de la Memoria del Proyecto)

Fotografía: Pedro Pegenaute
Estrategia de implantación: el patio como corazón del edificio
T: En cuanto al planteamiento formal, hay un esquema muy claro: una parte central con el patio-jardín interior y los elementos de gran altura en los dos extremos.
¿Es un esquema dado o cómo llegáis a él?
Julen A: El proyecto está ubicado en un polígono de la periferia de Sarriguren, que tiene las naves comerciales habituales, como pueden ser grandes marcas o pabellones. Lo más atractivo de esa periferia es la conexión directa que hay con el campo.
Jesús A: Sí, estamos en el límite del polígono. Las implantaciones previas que no salieron adelante estaban en lugares más bucólicos. Al llegar a un polígono, lo que planteamos fue que tuviese un corazón, un patio, y que se cerrase por completo al exterior en planta baja. De esta manera podíamos meter todo el programa industrial en planta baja en torno a este patio y hacer que el programa administrativo, de investigación y de formación, estuviese en la planta primera y asomar al exterior, hacia el campo de trigo y las montañas circundantes, por encima de ese nivel de polígono. En planta, los volúmenes hacen una especie de movimiento de esvástica cuyo corazón, el patio, tenía que nutrir todo el edificio y aislarse del entorno.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Planta baja. Ver PDF

Planta primera. Ver PDF

Fotografía: Pedro Pegenaute

Fotografía: Pedro Pegenaute
Elección de sistemas constructivos y estructura
T: En la memoria parece que relacionáis la imagen –muy limpia con predominio del color blanco– con el objetivo del centro: la investigación sobre alimentos. Pero hay más elementos de la estructura, donde se percibe intencionalidad. ¿Por qué esa elección de sistemas y soluciones constructivas?
Jesús A: Si entramos en la construcción, la elección del material, sobre todo de la estructura, no fue algo casual. Hemos trabajado antes en otros proyectos con estructura prefabricada, y el diseño de este proyecto parecía que nos llevaba a que fuese una estructura metálica, pero en ese momento, hace cuatro años, hubo un movimiento en el mercado del acero que el precio se disparó una barbaridad. Este hecho fue decisivo para buscar alternativas estructurales más económicas.
Julen A: No es un edificio que harías con estructura prefabricada en hormigón desde un primer momento. La estructura prefabricada se asocia más con naves o con estructuras más sencillas y repetitivas. Y la verdad es que la geometría de este edificio es más compleja; viéndola externamente, ya se intuye que son volúmenes que se engarzan.
Jesús A: Fue complicado llegar a ciertas soluciones que queríamos depurar, de líneas que coincidan, de elementos que sobresalgan con limpieza. Todo parece muy sencillo, pero llevó una investigación y un tiempo de desarrollo importante.

Fotografía: IDOM
T: Es verdad que aúna soluciones que se van sumando, formando en conjunto un sistema prefabricado de hormigón, con pilares, forjados alveolares y paneles de fachada. ¿Cómo fuisteis resolviendo la elección de cada solución?
Julen A: Durante el proyecto, desde una fase muy inicial, se contactó con los suministradores o los fabricantes para intentar tener una solución lo más certera posible a lo que finalmente se ejecutaría. Hubo mucho trabajo con ellos. Geométricamente se trabajó en 3D, no solo la estructura, como los pórticos o los forjados alveolares, sino también se estudiaron los paneles de fachada, que son aislados, pero sin rotura de puente térmico para rigidizar de una manera más consistente toda la envolvente. Se estudió todo de una manera muy holística, en conjunto, y luego en fase de obra se refinó más esa estructura.

Sección constructiva, alzado sur. Ver leyenda y PDF para Suscriptores Premium. Fotografía: IDOM
T: Sí llama mucho la atención el cuidado en ciertos detalles, como el de evitar el puente térmico en los voladizos con conectores de rotura. Y, respecto a la estabilidad de la estructura, aunque comentas que no es necesario el arriostramiento, ¿el núcleo de hormigón del ascensor funciona en este sentido?

Fotografía: Pedro Pegenaute
Jesús A: Sí, pero también la propia conformación del patio da estabilidad. No hacía falta más. En principio, nos habría gustado hacer algo más unitario, solo con estructura prefabricada, pero era imposible resolverlo todo así. Tuvimos que echar mano de soluciones de albañilería y utilizamos bloque. Al principio nos parecía que esa mezcla de sistemas de cerramiento no era muy ortodoxa, pero luego, cuando se iba viendo la estructura, había cierta coherencia. Aunque de partida no era algo que quisiéramos, porque queríamos que el edificio fuese más ligero, al final ha sido una especie de artefacto que pensamos que ha funcionado y nos gusta la solución, que hemos matizado, dejando la estructura vista en algunas zonas de laboratorio, frente a los espacios más cuidados en la planta primera.
Julen A: Al margen de la volumetría, para nosotros era importante que la planta superior apoyase sobre el volumen inferior, que puede parecer sencillo, pero a la hora de modelar empiezan a solaparse elementos y hay que trabajar mucho esa estructura prefabricada desde el modelado para poder obtener la geometría que se busca.

Axonométrica NE. Ver PDF

Fotografía: Pedro Pegenaute
Envolvente: chapa, lamas y materialidad
T: En cuanto a la envolvente, desde lejos parece muy homogénea, pero luego tiene muchas variaciones, con la chapa opaca, que está perforada en la planta baja, y luego las lamas. ¿Fueron soluciones que fuiste elaborando según definías los espacios?
Julen A: Surgió del programa y la geometría inicial. Nos dimos cuenta de que la propia geometría de los volúmenes tenía un valor escultórico que era importante mantener. Así, a pesar de las sutilezas o diferentes sistemas constructivos en las fachadas, mantiene una homogeneidad material, que es algo que buscábamos.
Jesús A: Queríamos que se entendiera no como soluciones que es necesario colocar, sino que la propia piel va mutando, transformándose en función del lugar en el que está. En las zonas de instalaciones aparece la chapa perforada para poder ventilar y en las oficinas aparecen las lamas.
Julen A: Sí, atendiendo a los propios espacios que hay dentro y las necesidades que se van generando, tanto lumínicas como de otro tipo.

Fotografía: Pedro Pegenaute
T: Y hay un detalle que intriga: ¿cómo llegan las lamas a la obra? ¿Llegan agrupadas o hay que colocarlas una a una sobre el panel composite de aluminio que ya tiene los anclajes?
Jesús A: Le dimos mil vueltas. Finalmente, se colocaron una a una en obra ya que el sistema tiene unos perfiles U primarios sobre los que posteriormente se atornillan las lamas y la percepción final es de una gran limpieza.
T: Está tan limpio que tiene que haber una solución o muy industrializada o muy artesanal. Pero ya vemos que es a base de mucho cuidado para que quede así de bien.

Secciones generales. Ver PDF
Cubiertas: chapa, grava y cubierta verde
T: Y la envolvente metálica incluso continua en cubierta.
Julen A: En las cubiertas inclinadas, que son una fachada más muy visible desde la calle, y era un elemento importante.
Jesús A: Las cubiertas planas se acaban invertidas: con tela asfáltica, aislamiento y acabadas en grava, pero en las inclinadas se mantiene la chapa para hacer la ilusión de la envolvente continua. Esa cubierta se construye, no sobre elementos de hormigón prefabricado, sino sobre perfiles metálicos: perfiles IPE para conseguir algo más de ligereza. Corresponden a las dos zonas de producción a cada lado del patio. Y una tercera tipología es la de cubierta verde que, cuando se lo propusimos al cliente, no lo dudo e incluso, en momentos de duda, era él el que insistía.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Sección constructiva. Detalle cubierta metálica y ajardinada. Sumideros. Ver leyenda y PDF para Suscriptores Premium

Fotografía: Pedro Pegenaute
T: Y en relación con esa cubierta verde, también habéis reservado una pequeña terraza con mobiliario. ¿Es una zona de estancia para las oficinas o los laboratorios de la planta primera?
Jesús A: Sí, es una zona de esparcimiento, una zona para tomar el café, sacar a un cliente y tener una conversación allí.
Julen A: Se han buscado espacios de calidad y agradables para que el propio empleado se sienta a gusto en un espacio de trabajo, que tenga algo más allá del propio escritorio; generar espacios destinados a tener reuniones más distendidas o a un descanso.

Sección constructiva, alzado sur por acceso principal. Ver leyenda y PDF para Suscriptores Premium. Fotografía: Pedro Pegenaute
Materiales de acabado: madera, cerámica y linóleo
T: Un detalle que cambia de alguna manera el carácter del edificio, o que lo amabiliza, es la entrada de madera que se abre en el zócalo opaco. Rompe la imagen industrial y metálica.
Jesús A: Esa era la intención. Se ha marcado la entrada con una madera tropical, de iroko, y en el suelo de las embocaduras de los laboratorios –que además vuelven por las paredes y el techo–, y en el patio se ha utilizado pavimento de madera tecnológica, Tarimatec, en un tono con el que estamos muy contentos y que tiene la misma intención de establecer un contraste con las soluciones más industriales.

Las salas de reuniones y trabajo, situadas en la planta primera, se protegen del soleamiento directo gracias a una galería ventilada con lamas verticales de aluminio y revestida en suelo y techo con tarima de exterior, a base de cáscara de arroz, piedra caliza y polímero. Fotografía: Pedro Pegenaute

Fotografía: Pedro Pegenaute
T: Sí, porque en el interior los pavimentos se acercan a la atmósfera blanca y limpia que comentábamos al principio, con cerámica en la planta de abajo es cerámica, y linóleo en la de arriba.
Jesús A: Sí, se ha elegido según el uso. El linóleo –color gris hielo– nos parece un material muy cálido, y como no es un lugar de tránsito elevado, pensamos que funcionaría bien. Un detalle que se cuidó mucho fue el de la escalera de la entrada, en donde la cerámica que se usa en el suelo encaja perfectamente en el ancho del peldaño. Luego, en la planta de producción se utilizó una resina autonivelante, que también subimos en el zócalo para proteger las paredes de cualquier rozadura.

Fotografía: Pedro Pegenaute
T: Y otro momento en el que se rompe el blanco, por decirlo de alguna manera, es en la sala que se reviste con perfiles de madera ¿Por qué elegisteis esa solución de revestimiento? ¿Para dar calidad al espacio o porque había una necesidad acústica?
Jesús A: Por los dos motivos. Por representatividad, queríamos meter un elemento cálido. Y luego, porque en la planta baja realmente hay unos procesos productivos de los que hay que aislarse acústicamente.

Fotografía: Pedro Pegenaute
Estrategias de climatización y eficiencia pasiva
T: Y os quería preguntar si el patio, que, como habéis comentado, articula el edificio, además de esa función espacial u organizativa, tiene una función a nivel de control climático. Al ser un edificio con un control de clima tan específico, quizás no se utiliza para ventilación cruzada como en una vivienda.
Jesús A: Sí que se ha hecho un esfuerzo específico para tener un edificio muy solvente en eficiencia, pero el patio no funciona como regulador térmico activo. El edificio funciona con aerotermia, bomba de calor, y con unos estándares de consumo realmente bajos. Los pasillos y la entrada no están calefactados. Se calefactan las estancias únicamente. El patio, salvo acondicionamiento pasivo, no influye en la de climatización activa.

Fotografía: Pedro Pegenaute
Julen A: Hay medidas pasivas, como las orientaciones, con una marcada orientación al norte en los espacios de I+D, mientras que las oficinas se orientan al sur para generar un entorno más agradable para el empleado.
T: Y en la planta alta se abren unos grandes huecos orientados al norte ¿a qué espacios corresponden?
Jesús A: Se trata de grandes entradas de luz en los espacios de producción. Son espacios de trabajo lumínicamente neutros. Las zonas de oficina y de investigación, orientadas a sur, se protegen del sol con vuelos y lamas.

Fotografía: Pedro Pegenaute
Instalaciones
T: A nivel de instalaciones, además de la climatización con aerotermia, ¿hay alguna solución de recuperación del agua, de riego o industrial?
Jesús A: Se reutiliza el agua de lluvia para el riego. Hay un programador por goteo en cubierta para las cubiertas verdes con sedum.
T: La climatización es por bomba de calor con un sistema de volumen variable por conductos. Y supongo que habrá un control de ventilación independiente.
Jesús A: Sí. Toda la planta baja tiene un control de ventilación independiente. Tiene el sistema de extracción, expulsión y luego el de climatización, que es un sistema aire a aire en ambas plantas. La bomba de calor es muy eficiente con una ratio de gasto muy buena.
T: ¿Las máquinas están en cubierta?
Jesús A: No, están en planta baja. En la parte posterior del edificio hay un patio abierto al cielo el cual se cierra con chapa perforada.

Fotografía: Pedro Pegenaute
El proceso productivo: el molino Buhler y el showroom
T: Y en plana baja se sitúa como una torre de maquinaria de producción que ocupa mucho espacio ¿en qué consiste?
Jesús A: Este es un punto en el que poco podemos aportar. Se trata de un molino industrial que aquí se ha resuelto en doce metros de altura. Es un molino en” miniatura”, pero que realiza todos los procesos de un gran molino industrial. El equipamiento es de una empresa suiza que llamada Buhler. Nosotros diseñamos la estructura en acero que lo soporta. Es algo muy peculiar. Llega el cereal, que sube a la parte superior de la torre y hay un proceso de molienda, incluso de tostado si se requiere. Ese grano, cuando sale con el punto de molienda adecuado, pasa a una línea de pan que ya está en otra sala. En planta superior hay un laboratorio destinado a analizar e investigar con el producto resultante y derivados.

Fotografía: Pedro Pegenaute

Fotografía: IDOM
Julen A: El showroom del proceso que se quiere mostrar lo conforma el recorrido en torno al patio, y desde cualquier punto del laboratorio hay acceso visual a esa zona verde. El patio es el elemento articulador de todo el edificio.
Jesús A: Desde la entrada, ves el patio. Desde la zona de producción uno, ves el patio. Desde planta primera, ves el patio. El patio siempre está presente.
Julen A: A pesar de ese proceso que puede parecer muy industrial, la naturaleza sigue muy presente en el edificio en todo momento, que era una idea que teníamos muy clara.
Jesús A: El patio es un elemento vertebral que une a la vez que separa.

Fotografía: Pedro Pegenaute
La constructora
T: La constructora con la que habéis hecho este proyecto, ¿trabajáis habitualmente con ella?
Jesús A: No especialmente. Trabajamos con ella en un proyecto anterior y la experiencia fue buena. De partida no es una empresa dedicada a la edificación arquitectónica, sino más bien en proyectos de índole civil, como carreteras o infraestructuras, pero podemos decir con satisfacción que realizaron un trabajo excelente, aportando soluciones y calidad en los detalles.
Un buen constructor siempre mejora el proyecto: te proporciona el material que quieres, pelea, depura, y te dice cuándo te equivocas.

Fotografía: Pedro Pegenaute
IDOM: organización y método de trabajo
T: IDOM puede considerarse una empresa de arquitectura e ingeniería de unas dimensiones importantes para lo habitual en España. ¿Cómo se plantea cada proyecto? ¿Hay equipos especializados por tipologías, por clientes?
Jesús A: Cuando trabajamos en un proyecto, lo hacemos en equipos como cualquier otro estudio profesional. Sabes que si se requiere cuentas con la experiencia y apoyo de la estructura de la casa. Diferencialmente respecto a un estudio tradicional todo el staff técnico necesario para desarrollar el proyecto está a tu alrededor, en tu equipo... En IDOM ahora seremos en torno a cinco mil profesionales, repartidos nacional e internacionalmente: México, Estados Unidos, Madrid, Barcelona, Londres, India, Arabia Saudí. En Vitoria, donde trabajamos, somos alrededor de cuarenta.

Axonométrica NO. Ver PDF
T: ¿Y hay algún tipo de estilo o directriz?
Jesús A: No existe una directriz. Nuestro objetivo es hacer buenos edificios atendiendo, en la medida de nuestras posibilidades, excelentemente a nuestros clientes. Por estructura de empresa, no hacemos vivienda pequeña, nos orientamos hacia proyectos de mayor escala, como pueden ser dotacionales, industriales o terciarios. No se trata de resolver un problema, sino que realmente todo tenga un argumento, un hilo conductor y un servicio al cliente.
Autoría: IDOM - Jesús Armendáriz
Localización: Sarriguren, Navarra
Colaboradores: Arquitectos colaboradores: Julen Aguinagalde, Daniela Bustamante, Sandra Masiá; Gestión de proyecto: Juan Dávila; Estructuras: Eigotz Olmo; Climatización: Juan Luís Geijo, Andrea Blázquez; Iluminación: Mikel Fernández de las Heras; Protección al fuego: Beatriz Lorenzo Vázquez; Paisajismo: Julen Aguinagalde
Fotografías: Pedro Pegenaute
Promotor: Caja Rural de Navarra
Empresa constructora: Osés Construcciones
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Publicado: May 27, 2026