El parquet natural se consolida como una de las soluciones de pavimentación con mayor capacidad de resiliencia y permanencia. A diferencia de los revestimientos sintéticos (laminados o vinílicos), la madera noble —ya sea en formato de tabla maciza o multicapa con chapa de sacrificio gruesa— permite procesos de abrasión y reacabado mediante lijado. Esta característica prolonga su vida útil de forma indefinida y optimiza el ciclo de vida del edificio.

Desde un enfoque sensorial y biofílico, el roble aporta propiedades inherentes que los materiales de transferencia de imagen no pueden replicar: baja conductividad térmica, capacidad de absorción acústica y una variabilidad cromática orgánica. L'Antic Colonial articula su catálogo de parquet natural en torno a esta especie, estandarizando series que responden a criterios estrictos de escuadría, espesor y tratamiento de superficie.
La colección se estructura mediante tres estrategias dimensionales que condicionan la escala y el ritmo del proyecto:
Con anchos de 180 a 190 mm y longitudes de hasta 2.200 mm. Estas piezas minimizan el número de juntas y potencian la continuidad visual en espacios de gran superficie. Con espesores que oscilan entre 12 y 15 mm, su sección permite una integración precisa en proyectos de rehabilitación donde la cota de acabado es restrictiva.
Secciones de 145 mm de ancho y longitudes de 1.200 mm. Ofrecen una mayor eficiencia en estancias de geometría irregular y presentan una mayor diversidad de tratamientos cromáticos, desde saturaciones neutras (nudes) hasta maderas tintadas.
Formatos específicos para patrones de colocación a 90°. La compatibilidad de acabados entre tablas corridas y espiga permite al prescriptor variar el lenguaje visual entre estancias manteniendo la homogeneidad material.

Parque en espiga (Herringbone) Forest Camel.
La calidad de un pavimento de madera depende críticamente de la resolución de sus remates. L'Antic Colonial propone un sistema integral de piezas de transición coordinadas para garantizar la continuidad del plano horizontal:
Zócalo técnico: 80 × 2200 mm.
Mamperlán de peldaño: 70 × 1200 mm, para la resolución de cambios de nivel y escaleras.
Perfiles de igualación y transición: (45 × 2700 mm y 40 × 2700 mm respectivamente), diseñados para absorber las juntas de dilatación necesarias en encuentros con otros materiales sin interrumpir la lectura cromática.

Parque Modena Brown con zócalo.
La especificación de madera natural requiere la aceptación de su anisotropía y variabilidad. De acuerdo con un criterio de aprovechamiento responsable del recurso forestal, los pedidos pueden integrar entre un 15% y un 30% de medias tablas según modelo.
Asimismo, la presencia de albura (la zona más joven y menos densa del xilema) se integra como un valor estético de autenticidad. Estos rasgos no son imperfecciones, sino indicadores de la procedencia natural del roble y de su respuesta única a los procesos de secado y acabado.

Parquet Modena Natural.
En el contexto actual de descarbonización de la edificación, el parquet natural destaca por su capacidad como sumidero de carbono. La trazabilidad de la madera de L'Antic Colonial está avalada por la certificación PEFC, garantizando que el material proviene de masas forestales con gestión sostenible.
Esta certificación es una herramienta técnica clave para la obtención de sellos de sostenibilidad (BREEAM, LEED, WELL) y refuerza la idoneidad del roble como un material de baja energía embebida, coherente con los retos normativos y ambientales del sector.
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